Según ha informado este domingo el portavoz del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) del país persa, el general Ramezan Sharif, dicha decisión se ha adoptado después de que el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, llamara a ayudar a los estratos afectados y más pobres de la sociedad en medio del brote del nuevo coronavirus.
“Los comandantes en la sede central de la comandancia hasta los centros provinciales han participado en esta movilización y cubrirán hasta el final de la crisis sanitaria las necesidades de los que han perdido su empleo debido a la pandemia de la enfermedad”, ha apostillado.
El general Sharif ha agregado que el personal del CGRI también ha anunciado su disposición a asignar una parte de sus salarios mensuales para asistir a este plan.
Desde el inicio del brote de la COVID-19 en Irán, las Fuerzas Armadas del país persa han utilizado todos los medios a su alcance, incluso en los campos de la ciencia y la construcción e instalación de centros de salud, para ayudar al Gobierno a controlar la situación.
En declaraciones ofrecidas el jueves con motivo del natalicio del duodécimo Imam de los musulmanes chiíes, el Imam Mahdi (que Dios acelere su llegada), el Líder de Irán elogió los esfuerzos que realizan los miembros de la sociedad médica, así como los estudiantes, los basiyíes y los grupos de voluntarios, y subrayó que la nación iraní ha brillado ante esta pandemia moderna”, ya que la crisis sanitaria se sumó al virus de las sanciones injustas que EE.UU. ha impuesto al país persa.
Teherán señala que la actitud hostil del Gobierno de EE.UU. en plena lucha contra la COVID-19 es, de hecho, “terrorismo médico” que se ha agregado al “terrorismo económico” que ejerce contra la nación iraní.
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