En dos comunicados emitidos por separado, el movimiento popular yemení Ansarolá y el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) han condenado enérgicamente el ataque terrorista contra un autobús perteneciente al Ejército sirio en Damasco, la capital siria, que ha dejado al menos 14 muertos y otros tres heridos.
Al solidarizarse con el Gobierno sirio, la nación y las familias de las víctimas, Ansarolá ha dejado en claro que los logros de Damasco en lucha contra los grupos terroristas “están molestando a los enemigos” de este país árabe.
“Por lo tanto, [los enemigos de Siria] intentan a socavar la seguridad y la estabilidad en este país con crímenes traicioneros, un objetivo que no pudieron lograr en el pasado”, ha aducido.
El movimiento yemení asevera que gracias a la prudencia del pueblo sirio y su apoyo al liderazgo político del país y su Gobierno, los enemigos nunca podrán lograr su meta ni ahora no en el futuro.
Hezbolá censura las manos traidoras del terrorismo
Por su parte, el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) ha arremetido contra dicho ataque terrorista y lo ha calificado un acto “criminal” contra el pueblo sirio, pues ha asegurado que los grupos terroristas y sus creadores están detrás del referido atentado.
“Las manos traidoras del terrorismo alcanzaron una vez más la seguridad y la estabilidad de la capital de Siria, Damasco”, se lee en el documento.
Dos artefactos explosivos colocadas en un autobús del Ejército sirio detonaron a primeras horas de esta miércoles, cuando el vehículo cruzaba el puente de Al-Rais, en pleno centro de la capital siria, mientras que las fuerzas de seguridad pudieron desactivar una tercera bomba.
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