En dos cartas enviadas al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban ki-moon, y al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), la Cancillería de Siria denunció que esta masacre es otro de los metódicos y bárbaros actos terroristas de los grupos armados, según informó el martes la agencia siria de noticias SANA.

Tras precisar que los grupos terroristas reciben fondos de algunos países de la región, el Ministerio sirio de Asuntos Exteriores subrayó que dichos países se valen de los terroristas para conseguir sus intereses.
El Gobierno de Damasco está determinado a defender al pueblo sirio y a luchar contra el terrorismo, añade el ministerio.
En las cartas también se exige a la ONU que asuma sus responsabilidades en la lucha antiterrorista adoptando medidas contundentes contra aquellos países que conspiran contra Siria.
El grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) perpetró el sábado un ataque contra Deir al-Zur: masacró a al menos 250 personas y secuestró a unas 400, en gran parte mujeres y niños, según fuentes oficiales sirias.
El EIIL ha ocupado la mayor parte de la provincia del mismo nombre y lanzado numerosas ofensivas para hacerse con el control total, pero las fuerzas gubernamentales todavía defienden zonas estratégicas como un aeropuerto militar.
La provincia de Deir al-Zur es de suma importancia estratégica, ya que une la ciudad de Al-Raqa (norte), principal bastión de Daesh en Siria, con las zonas ocupadas por este grupo terrorista en Irak.
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