“La Unión Europea no reconoce el cambio en las fronteras territoriales de Ucrania, es decir, contrariamente a las realidades políticas y administrativas existentes, considera los territorios de la RPD y la RPL como ucranianos. De seguir suministrando armas, Bruselas o reconoce las RPD y RPL, y el conflicto dejará de ser un conflicto interno de Ucrania, o los países miembros de la UE están violando sus principios fundamentales”, ha manifestado este miércoles la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, en su canal de Telegram.
Conforme a las declaraciones de la diplomática rusa, los Estados miembros de la UE deben rechazar la licencia de exportación de armas y tecnología a Kiev debido a la posibilidad de un claro riesgo de que tales armas sean utilizadas para la represión interna y prolongar conflictos armados en Ucrania.
Zajárova, además, ha destacado que los países occidentales, al decidir el suministro de armas a gran prisa, no consideraron en el hecho de que en realidad “se metieron en un callejón sin salida, pues no les queda más remedio que dejar de suministrar armas, retirar todo lo enviado, o reconocer las RPD y RPL”.
Las palabras de la diplomática rusa se producen mientras que los aliados occidentales de Kiev, liderados por EE.UU., siguen suministrándole armas, incluso desde antes del inicio de la operación militar rusa en Ucrania, que tiene como objetivo la “desmilitarización” y la “desnazificación” total del país eslavo.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha admitido que su país se está endeudando por el apoyo que recibe de Occidente para enfrentar a Rusia.
Moscú, por su parte, ha advertido en varias ocasiones al Occidente de detener envío de armamentos a Kiev, asegurando que, al enviar material militar a Ucrania, los países occidentales se convierten en partes de este conflicto.
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