• Vista general del edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. (Foto: TASS)
Publicada: miércoles, 30 de diciembre de 2020 14:58

Rusia informa de nuevas sanciones a funcionarios británicos en “reciprocidad” por medidas similares de Londres por el caso del opositor ruso Alexéi Navalni.

Rusia, que parte del principio de reciprocidad, tomó la decisión de aumentar el número de ciudadanos británicos a los que se prohíbe entrar en nuestro país”, ha informado este miércoles el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores en un comunicado, sin precisar la identidad o el número de responsables sancionados.

La medida del ojo por ojo de Moscú, explica el texto de la Cancillería rusa, responde a la decisión de Londres de imponer “medidas restrictivas poco constructivas y hostiles” contra seis rusos en octubre pasado por lo que las autoridades británicas justificaron como la participación en el supuesto envenenamiento de Navalni durante un vuelo realizado dentro de las fronteras rusas.

La nota también da a conocer que Moscú ha notificado oficialmente de las nuevas sanciones a la embajadora británica en Rusia, Deborah Bronnert, quien fue citada a la sede de la Cancillería rusa para tal propósito, tal y como recoge la agencia estatal rusa de noticias TASS.

 

Rusia suma estas sanciones a las que impuso la semana pasada a países de la Unión Europea (UE), en represalia a las medidas “ilegítimas” y “absolutamente inaceptables” contra algunos ciudadanos rusos por su supuesta participación en un ataque con agentes químicos contra el mencionado opositor.

Moscú reclamó entonces y desde el principio que “los países que iniciaron esta medida [Alemania, Francia y Suecia] no han proporcionado ninguna prueba sobre el caso, tanto a las autoridades rusas, a pesar de las reiteradas solicitudes de Rusia, como a sus propios socios de la UE”.

Navalni, de 44 años, crítico del presidente ruso, Vladimir Putin, se enfermó el 20 de agosto en un vuelo a Moscú (capital rusa). Tras un aterrizaje de emergencia en la ciudad siberiana de Omsk, pasó dos días en un hospital ruso antes de ser enviado a Berlín para recibir tratamiento.

Después de realizar pruebas en varios laboratorios, los funcionarios alemanes concluyeron que Navalni fue envenenado con el agente nervioso Novichok, que también se utilizó, según el Gobierno británico, en un ataque en 2018 contra el exespía ruso Sergei Skripal y su hija en la ciudad británica de Salisbury.

Las autoridades rusas niegan cualquier participación en ambos casos y afirmaron que no se han desarrollado ni producido armas químicas en el país desde que se destruyó la última ronda química en 2017, según lo verificado y certificado por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

ncl/lvs/fmk/rba