• Una mujer siria es tratada en un hospital de Alepo tras un ataque químico perpetrado por los rebeldes, 24 de noviembre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 26 de noviembre de 2018 17:41

Rusia ha condenado el ataque químico a civiles de Alepo resaltando la necesidad de aunar esfuerzos para responder a la barbarie terrorista.

“Moscú condena en los términos más enérgicos este ataque de terroristas a civiles de la ciudad de Alepo”, reza un comunicado publicado este lunes por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

El pasado domingo, al menos 107 personas, mujeres y niños incluidos, resultaron intoxicados en un ataque de grupos armados con misiles cargados de gas cloro a áreas residenciales de Alepo, en el norte de Siria.

“Sin duda, el bárbaro ataque a los civiles de Alepo merece una condena incondicional y no debe quedar impune. Esperamos que la comunidad internacional, que ha declarado repetidamente su rechazo categórico al uso de armas químicas en Siria, responda adecuadamente”, agrega la nota de la Cancillería siria.

La Cartera rusa insta además a las organizaciones internacionales a satisfacer las peticiones del Gobierno de Damasco de que se investigue el ataque de Alepo y se envíen expertos al lugar del incidente.

Moscú condena en los términos más enérgicos este ataque de terroristas a civiles de la ciudad de Alepo (norte de Siria)”, reza un comunicado publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

 

El Gobierno sirio culpa a los “Estados patrocinadores del terrorismo” del ataque y ha exigido al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) que se castigue a los responsables.

El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashénkov, aseguró ayer domingo que la responsabilidad del ataque de Alepo recae sobre los cascos blancos, grupo supuestamente dedicado a labores de rescate en Siria del que tanto Damasco como Moscú aseguran que está en contacto directo con las bandas extremistas y terroristas.

Rusia ha presentado además informes que indican que el ataque se lanzó desde las afueras de la ciudad de Al-Buraikat, en la provincia de Idlib (noroeste), zona controlada por el grupo terrorista Frente Al-Nusra (ahora denominado Frente Fath Al-Sham).

Tanto las autoridades sirias como las rusas habían advertido en reiteradas ocasiones de que los cascos blancos estaban preparando una provocación con agentes químicos para después acusar de la misma al Gobierno sirio.

myd/mla/alg/rba