• El presidente estadounidense, Donald Trump, en la Sala de Situaciones de la Casa Blanca, 21 de junio de 2026.
Publicada: domingo, 2 de agosto de 2026 9:42

Trump ha rebajado en varias ocasiones sus amenazas contra Irán tras anunciar posibles acciones militares, en una secuencia marcada por advertencias y posteriores retrocesos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha retirado o moderado en varias ocasiones sus amenazas contra Irán después de anunciar posibles medidas militares, una dinámica que sus críticos han vinculado al término “TACO” (siglas en inglés de Trump Always Chickens Out, traducido como Trump siempre se acobarda), utilizado también en otros contextos como la guerra comercial y los aranceles.

Desde amenazas contra instalaciones energéticas hasta operaciones militares anunciadas, Trump ha dado marcha atrás varias veces tras elevar la tensión con Irán.

Las amenazas de Trump contra Irán han seguido un patrón repetido: fuertes declaraciones, advertencias militares y posteriores pasos atrás para evitar una escalada.

El 21 de marzo, el presidente estadounidense amenazó con “aniquilar” las centrales eléctricas iraníes si Teherán no accedía a “abrir completamente” el estrecho de Ormuz. No obstante, después de fijar un plazo inicial, decidió ampliarlo primero por cinco días y posteriormente por una semana adicional.

La escalada verbal continuó el 1 de abril, cuando Trump advirtió que Washington podría “bombardear Irán hasta devolverlo a la Edad de Piedra” tras el rechazo de Teherán a ceder ante las presiones sobre el estrecho de Ormuz. Pese a la dureza de sus declaraciones, no se produjo una escalada inmediata. Cuatro días más tarde, el mandatario volvió a arremeter contra Irán por mantener bloqueado este estratégico paso marítimo.

Una nueva amenaza llegó el 7 de abril, cuando afirmó que “una civilización entera morirá esta noche”, una frase que generó una fuerte condena internacional. Ante estas declaraciones, organizaciones de derechos humanos alertaron sobre el riesgo de ataques contra la población civil. Al día siguiente, Pakistán consiguió impulsar un frágil alto el fuego entre las partes.

 

El 4 de mayo, el mandatario estadounidense anunció la denominada operación “Proyecto Libertad” para escoltar a los barcos bloqueados en el estrecho de Ormuz como consecuencia del cierre impuesto por Irán. Sin embargo, dos días después, comunicó a través de su red social Truth Social que la operación había sido “pausada” mientras se analizaba la posibilidad de alcanzar un acuerdo.

El 11 de junio, Trump volvió a cambiar de postura pocas horas después de amenazar con atacar Irán “con mucha dureza”. Sus advertencias incluían la posibilidad de tomar la estratégica isla de Jark y asumir el “control total” de las instalaciones petroleras iraníes, aunque posteriormente aseguró que Washington mantenía conversaciones con altos responsables iraníes.

En el último episodio de este patrón, Trump aseguró el sábado haber pospuesto un ataque contra Irán tras “alcanzar las bases de un acuerdo” que incluiría la apertura inmediata, completa y total del estrecho de Ormuz.

Previamente, las autoridades iraníes reiteraron que cualquier nueva agresión por parte de Estados Unidos provocará una respuesta inmediata.

Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron su primera agresión militar contra Irán en junio de 2025. La ofensiva se prolongó durante doce días. La segunda agresión comenzó el 28 de febrero de 2026 y se detuvo temporalmente a principios de abril, tras cuarenta días de enfrentamientos.

Estados Unidos renovó en julio sus ataques aéreos mortales contra Irán desde sus bases en países del Golfo Pérsico, violando el memorando de entendimiento de Islamabad acordado, en junio con la República Islámica con miras a poner fin definitivo a la guerra.

La respuesta iraní fue inmediata y recíproca, con ataques a objetivos estratégicos estadounidenses en toda Asia Occidental.

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