"Luchamos de manera honesta y ganamos. No creemos que la decisión pueda ponerse en duda", indicó Putin en San Petersburgo, donde participó en un Foro Económico. "Estábamos listos y eso convenció a la FIFA. La construcción de estadios ya comenzó", añadió.

Sobre el escándalo de corrupción en el seno del organismo rector del fútbol mundial, Putin añadió: "estamos a favor de la lucha contra la corrupción, pero corresponde a un tribunal decir si alguien es culpable".
El mandatario ruso indicó que una investigación se abrió en su país sobre estas acusaciones de corrupción en la atribución del mundial pero, por el momento, no se han encontrado pruebas de "una eventual corrupción en Rusia".
El supuesto escándalo de corrupción saltó después de que el 27 de mayo pasado, varios altos funcionarios del organismo fueron detenidos en redadas en Zúrich (Suiza), acusados por los investigadores estadounidenses de aceptar decenas de millones de dólares en sobornos.
Tras este escándalo, la FIFA amenazó a Rusia y Catar con perder la organización respectiva de los Mundiales de fútbol de 2018 y 2022 si los obtuvieron "gracias únicamente a sobornos".

El terremoto en el órgano rector del futbol, también, tambaleó al presidente Joseph Blatter, quien después de estar en el cargo desde 1998 tuvo que renunciar días después de haber sido reelegido para un quinto mandato en un congreso marcado por los escándalos de corrupción.
La FIFA aseguró que elegirá al reemplazo de Blatter en una asamblea de emergencia en Zúrich (ciudad suiza) el próximo mes de diciembre.
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