La ruta acordada por los presidentes de Colombia y Venezuela para darle solución a los problemas de sus fronteras se basaron en siete puntos que los ministros de ambos países se pondrán a trabajar de inmediato.
Las reacciones de la clase política colombiana han sido en diversas formas; unos querían soluciones inmediatas pero otros saben que esta es una problemática que data de muchos años en la que se necesitan soluciones más profundas y de diplomacia.
La canciller colombiana María Ángela Holguín señaló que se seguirá con la denuncia ante las cortes internacionales por la violación de los Derechos Humanos a los colombianos en la frontera.
El llamado que hace la clase política del país es que con esta crisis el Gobierno mire más hacia las fronteras que, según estadísticas gubernamentales, es donde se registran los más altos índices de pobreza de toda Colombia.
Álvaro Altamiranda, Bogotá.
snf/msf
