La violencia que generó el crimen organizado que operó con gran libertad de acción en muchos estados mexicanos causó graves daños a las economías locales y al país. Empresarios locales abandonaron desde ranchos, fábricas y maquiladoras hasta negocios familiares.
Solo basta un ejemplo, la economía de ciudad Juárez, la segunda ciudad más importante de Chihuahua, fue abandonada por 200 mil personas en los últimos cinco años. Pero no es la única.
Esta cifra, puede alcanzar niveles escandalosos si se consultan otras fuentes. La Confederación Nacional de Cámaras Industriales dice que el costo anual por habitante a causa de la inseguridad alcanza los 770 dólares anuales que en conjunto llega a al 7% del PIB. Este es el gran reto de las actuales y recién nombradas autoridades en la procuración de justicia de México.
En fechas recientes, la policía ha capturado a varios de los capos más buscados en México como El “Chapo” Guzmán”, Héctor Beltrán de Sinaloa, Antonio Cárdenas o Eduardo Costilla de Tamaulipas, pero las estructuras criminales se auto reparan y vuelven a causar daños de todo tipo a las economías locales.
Arturo Calvillo, México.
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