“Hoy hemos cerrado el estrecho de Ormuz y hemos hecho temblar al mundo. Este es el poder que ha puesto de manifiesto la guerra; la esencia del gran pueblo iraní, que ha logrado generar un gran cambio en el ámbito internacional y en las relaciones comerciales”, ha afirmado este jueves el vicepresidente de Asuntos Ejecutivos de Irán, Mohamad Yafar Qaempanah, durante un encuentro con intelectuales y activistas políticos, sociales y culturales en la provincia de Guilán, en el norte de Irán.
En otra parte de sus declaraciones, ha añadido que esta guerra ha puesto de manifiesto la importancia del estrecho de Ormuz, cuya capacidad de influencia muchos no imaginaban.
“El poder del estrecho de Ormuz ha resultado ser más fuerte que el de cientos de bombas atómicas”, ha destacado Qaempanah, al describirlo como “una vía de tránsito energético mundial y una de las principales rutas comerciales del mundo”. Asimismo, ha declarado que Ormuz está bajo el control de Irán y de los dignos hijos de esta tierra.
El alto funcionario ha señalado que algunos acontecimientos históricos sacan a la luz aspectos ocultos de una sociedad y ha afirmado que la guerra impuesta por Estados Unidos a Irán ha revelado realidades sobre el pueblo y la civilización iraníes a las que anteriormente se prestaba poca atención.
“Esta guerra ha mostrado a un Irán que nadie creía que pudiera enfrentarse a la superpotencia estadounidense y al régimen agresor israelí y poner de manifiesto sus capacidades. Quizá antes de la guerra nadie creía que el país tuviera semejante poderío militar”, ha añadido.
Ha asegurado que Irán ha obligado a EE.UU., situado a la vanguardia de la ciencia y la tecnología militares, a aceptar la derrota. “Los portaaviones estadounidenses ya no patrullan el Golfo Pérsico ni el mar de Omán. Quien proclamaba que destruiría Irán y acabaría con la civilización iraní ya no repite aquellas fanfarronadas”, ha afirmado.
En este contexto, ha subrayado que la guerra también ha puesto de manifiesto la extraordinaria capacidad militar de Irán y ha señalado que la segunda fuerza revelada por este conflicto ha sido la del pueblo. “El pueblo iraní ha demostrado en la práctica hasta qué punto es leal a su tierra y a su país”, ha concluido.
El 28 de febrero, EE.UU. e Israel iniciaron una guerra no provocada contra Irán y, en respuesta, las fuerzas iraníes atacaron blancos israelíes en los territorios ocupados y las bases estadounidenses en Asia Occidental, y cerraron el estrecho de Ormuz, por el que transitan grandes volúmenes de exportaciones de petróleo y gas de los países del Golfo Pérsico hacia los mercados internacionales.
Irán ha advertido reiteradamente de que cualquier movimiento sin coordinación o intento de eludir los protocolos establecidos en el estrecho de Ormuz se enfrentará a una respuesta contundente.
Teherán ha reiterado en varias ocasiones que la reapertura del estrecho de Ormuz solo será posible si EE.UU. acepta sus siete condiciones, entre ellas el fin de las hostilidades y el cese de los ataques en todos los frentes, la liberación de sus activos congelados y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense contra la República Islámica de Irán.
mnj/tmv
