• El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, en una entrevista con NBC News, 27 de septiembre de 2026.
Publicada: domingo, 27 de septiembre de 2026 18:52

Irán ha expresado su disposición a reabrir el estrecho de Ormuz si EE.UU. adopta medidas concretas, entre ellas liberar fondos bloqueados y permitir a Irán vender su petróleo.

En una entrevista con el medio estadounidense NBC News, publicada este domingo, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, ha afirmado que las condiciones planteadas por Teherán no son nuevas, sino que responden a lo que Irán considera derechos que deben ser respetados. “Queremos que nuestro dinero y nuestros activos, bloqueados ilegalmente, sean liberados y poder vender nuestro petróleo”, ha señalado Araqchi.

En este sentido, ha sostenido que Irán está planteando “demandas concretas que Estados Unidos se comprometió a cumplir en acuerdos anteriores”, en referencia al memorando de entendimiento firmado por ambos países en junio, que establecía las condiciones para poner fin a la guerra.

El incumplimiento de los compromisos por parte de Estados Unidos provocó el colapso del mencionado memorando pocos días después de su firma, lo que desencadenó una nueva ronda de enfrentamientos que se prolongó durante más de dos semanas en julio.

Preguntado sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz, en un contexto marcado por la oposición inicial de Washington a liberar los activos iraníes y levantar las sanciones, y sobre si la vía diplomática había fracasado, Araqchi ha defendido la posición de Teherán. “Ese dinero es nuestro. No es dinero de otros”, ha respondido el ministro iraní.

En referencia a la experiencia de las negociaciones anteriores con EE.UU., Araqchi ha afirmado que, aunque siempre existe esperanza en la diplomacia, el comportamiento del actual Gobierno estadounidense durante los últimos dos años no ofrece motivos para retomar la vía diplomática ni entablar nuevas negociaciones con esta Administración.

En este sentido, ha sostenido que Irán sigue abierto a la diplomacia, pero desconfía de Estados Unidos debido a que, según afirma, Washington atacó a Irán durante negociaciones previas y posteriormente incumplió acuerdos firmados. Aun así, Teherán no ha cerrado la puerta a nuevas conversaciones.

El jefe de la diplomacia iraní ha señalado que Irán no dejará pasar ninguna oportunidad para alcanzar la paz y que su prioridad son los intereses nacionales, no las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. ni otros asuntos internos estadounidenses. “Lo que nos importa son nuestros intereses nacionales”, ha afirmado.

Asimismo, Araqchi ha asegurado que Irán está tan preparado para afrontar cualquier desafío como para negociar. “Nos hemos mantenido firmes ante cualquier agresión contra nosotros, incluso si ello conduce a una guerra de proporciones devastadoras. Al mismo tiempo, estamos preparados para la diplomacia”, ha manifestado.

Al respecto, Araqchi ha afirmado que Irán sigue esperando una respuesta oficial de EE.UU. a través de mediadores, aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que rechaza este acuerdo.

Según la propuesta iraní, Washington debe adoptar medidas para generar confianza. Si cumple con estas condiciones, el estrecho de Ormuz se reabriría al séptimo día y se reanudarían las negociaciones finales entre ambos países.

De acuerdo con Araqchi, estas medidas podrían implementarse en cuatro o cinco días. “Si realmente están interesados y quieren un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, existe esa posibilidad”, ha declarado.

El enriquecimiento de uranio al 60 % no es ilegal dentro del TNP

En otra parte de la entrevista, el periodista de NBC News ha preguntado a Araqchi sobre el enriquecimiento de uranio hasta el 60 % y los motivos por los que Irán almacena esa cantidad de material enriquecido.

Araqchi ha afirmado que Irán considera legal el enriquecimiento de uranio al 60 % en el marco del TNP y ha asegurado que este material se utiliza con fines médicos y pacíficos.

“El enriquecimiento al 60 % no es ilegal y continúa dentro del marco del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y de nuestro programa nuclear pacífico”, ha respondido Araqchi.

Asimismo, ha subrayado que Irán está dispuesto a negociar sobre la cuestión nuclear en etapas posteriores si observa buena voluntad y una verdadera determinación para alcanzar la paz.

Sin embargo, ha señalado que, por ahora, Teherán busca centrarse en generar confianza, para lo que exige la liberación de los fondos iraníes bloqueados y el levantamiento de las restricciones impuestas al país.

Irán está preparado ante una eventual reanudación de la guerra

Asimismo, Araqchi ha afirmado que Irán está plenamente preparado para responder a una nueva guerra o agresión estadounidense, incluso si el conflicto escala considerablemente. “Nos mantendremos firmes ante cualquier nueva agresión, incluso si ello conduce a una guerra apocalíptica”, ha afirmado.

Sin embargo, ha reiterado que Teherán también está dispuesto a negociar y ha sostenido que la decisión de retomar la diplomacia está en manos de Trump.

En referencia a la anterior exigencia estadounidense de una “rendición incondicional”, Araqchi ha recordado que Washington reclamó la rendición de Irán en un plazo de dos días durante la guerra anterior, pero que el conflicto se ha prolongado durante ocho meses sin que Estados Unidos haya obtenido resultados.

Además, ha asegurado que Irán ha revisado sus tácticas y está preparado para afrontar un eventual nuevo ataque.

En respuesta a la agresión estadounidense-israelí iniciada el 28 de febrero, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron ataques contra objetivos estratégicos estadounidenses en distintos puntos de Asia Occidental y declararon el estrecho de Ormuz cerrado a todo el tráfico, lo que provocó un aumento del precio del petróleo a nivel mundial.

El conflicto, que se ha prolongado durante siete meses, también se convirtió en una guerra de desgaste para Washington y provocó una crisis energética tanto en Estados Unidos como a nivel global.

En este contexto, las autoridades iraníes han advertido en reiteradas ocasiones sobre las consecuencias de una nueva guerra contra el país. Han señalado que, si Estados Unidos y el régimen israelí vuelven a atacar objetivos e intereses nacionales de Irán, esta vez el frente de guerra será aún más amplio, al tiempo que han destacado la preparación de las fuerzas iraníes.

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