El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, ha mantenido este jueves una conversación telefónica con su homólogo omaní, Badr bin Hamad al-Busaidi, en la que han abordado los últimos acontecimientos regionales y los esfuerzos políticos y diplomáticos para promover la paz y la estabilidad en la región.
Por su parte, la agencia Oman News Agency ha informado de que Al-Busaidi y Araqchi repasaron los últimos avances en las conversaciones destinadas a alcanzar acuerdos “prácticos, políticos y técnicos” que permitan la reanudación de la navegación a través del estrecho de Ormuz.
La agencia de noticias omaní ha informado que ambos cancilleres subrayaron la necesidad de “pasar de la etapa de apaciguar las tensiones a la etapa de establecer acuerdos sostenibles basados en arreglos prácticos” para garantizar la seguridad de las rutas marítimas.
Según la agencia, ambas partes destacaron que se debe encontrar mecanismos técnicos conjuntos para garantizar la navegación en Ormuz, poner fin al estado de guerra y evitar que se reanuden las hostilidades en la región.
Además, han hecho hincapié en que los acuerdos que se esperan deben basarse en el respeto a la soberanía de los Estados, la consideración de los intereses legítimos de todas las partes y la creación de las condiciones para restablecer el diálogo y los procesos de negociación, así como para abordar las cuestiones pendientes que subyacen a la escalada.
El estrecho, situado entre Irán y Omán, es una de las vías marítimas más estratégicas del mundo, por la que transitan grandes volúmenes de exportaciones de petróleo y gas de los países del Golfo Pérsico hacia los mercados internacionales.
El 28 de febrero, EE.UU. e Israel iniciaron una guerra no provocada contra Irán y, en respuesta, las fuerzas iraníes atacaron blancos israelíes en los territorios ocupados y las bases estadounidenses en Asia Occidental, y cerraron el estrecho de Ormuz.
Tras la firma del memorando de entendimiento (MdE) sobre el fin de la guerra en junio, Irán reabrió el estrecho, pero Washington violó posteriormente el acuerdo al atacar zonas del sur de Irán, imponer un bloqueo naval a los puertos iraníes y establecer una ruta paralela para el tránsito por esta vía marítima.
Irán ha reiterado en varias ocasiones que la reapertura del estrecho de Ormuz solo será posible si EE.UU. acepta sus siete condiciones, entre ellas el fin de las hostilidades y el cese de los ataques en todos los frentes, la liberación de sus activos congelados y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense contra la República Islámica de Irán.
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