El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baqai, fustigó el intento de Washington de responsabilizar a Teherán por las alteraciones en el estrecho de Ormuz, al señalar que Estados Unidos inició una guerra ilegal y ahora pretende pasarle la factura al mundo entero.
En una publicación en X este domingo, Baqai afirmó que la estratégica vía marítima estaba “completamente abierta hasta el 28 de febrero, cuando EE.UU. e Israel atacaron Irán”.
🔸 Portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, acusó a EEUU de provocar crisis en el estrecho de Ormuz tras atacar Irán y luego intentar responsabilizar a Teherán. Afirmó que Washington inició la guerra, pero pretende que el mundo pague sus consecuencias. pic.twitter.com/y7cXb3SpyX
— HispanTV (@Nexo_Latino) September 6, 2026
Washington, señaló, “desató una guerra ilegal y brutal en la región y alteró el flujo normal del transporte marítimo comercial; los petroleros están detenidos, el comercio se ha visto perturbado y los precios de la energía están aumentando”.
“Ahora Estados Unidos intenta presentar al mundo la factura por una interrupción que él mismo provocó y poner el nombre de Irán en ella”, escribió el vocero de la Cancillería iraní. “Según la narrativa de Washington, una guerra iniciada por Estados Unidos debe ser presentada de algún modo como ‘el coste que el comportamiento de Irán supone para el mundo’”, indicó.
Añadió que Estados Unidos “inició la guerra, pero espera que todo el mundo pague la factura, mientras presenta a Irán como el responsable de este caos”, y tachó esa afirmación de “absolutamente disparatada”.
Las declaraciones se producen mientras funcionarios estadounidenses continúan acusando a Irán de amenazar los mercados energéticos mundiales, un argumento que Teherán ha calificado reiteradamente de “gran mentira” destinada a justificar una guerra que Estados Unidos decidió emprender.
Baqai afirmó anteriormente que fueron las acciones belicistas de EE.UU. y el régimen sionista de Israel las que hicieron añicos la diplomacia e introdujeron inseguridad en las rutas energéticas vitales, para después acusar a Irán de la misma desestabilización que Washington había provocado. Funcionarios iraníes han comparado esta táctica con culpar a la víctima del delito.
La agresión no provocada de EE.UU. e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero con ataques aéreos terroristas contra territorio iraní. Irán respondió en legítima defensa y posteriormente reivindicó el control legítimo del estrecho de Ormuz, corredor por el que transita una parte considerable del comercio mundial de petróleo.
Irán sostiene que la vía marítima nunca estuvo cerrada al mundo en general, pero que los buques estadounidenses y de países aliados considerados hostiles no pueden disfrutar de libre paso mientras Washington libra una guerra, impone un bloqueo naval y se apodera de barcos iraníes. Teherán ha calificado estas incautaciones de piratería y de un ataque directo contra el derecho marítimo internacional.
Un alto el fuego mediado por Pakistán en abril otorgó a Irán, en su condición de Estado ribereño, un papel central en la gestión y reapertura del estrecho. Funcionarios iraníes afirman que Estados Unidos ha incumplido reiteradamente sus compromisos, ha amenazado a Omán por su cooperación con Teherán y posteriormente ha intentado presentar cualquier acuerdo posterior sobre el transporte marítimo como un logro estadounidense.
Irán ha subrayado que tiene más motivos que cualquier otro país para mantener seguro el estrecho de Ormuz, ya que sus propias exportaciones e importaciones dependen de esta vía marítima. Según Baqai, los Estados ribereños tienen derecho a impedir el paso de los buques militares de países agresores.
La posición de Teherán sigue siendo que quienes iniciaron la guerra deben asumir la responsabilidad por sus consecuencias. El portavoz del Ministerio de Exteriores sostiene que el aumento de los precios de la energía y la paralización de los petroleros no son “el coste del comportamiento de Irán”, sino el coste de una guerra que Washington decidió emprender y que ahora pretende que otros financien.
hnb
