El Gobierno de Alemania acusó a principios de este mes a Rusia por el intento de ataque con dron del mes pasado contra el Aeropuerto de Leipzig por lo que ordenó una serie de medidas de represalia, incluyendo el cierre del consulado general ruso en Bonn y de una casa cultural rusa en Berlín. Moscú negó la imputación y pide la presentación de pruebas.
Sobre las medidas alemanas, —expulsar al cónsul ruso destinado en Bonn y clausurar la Casa Rusa en Berlín— el canciller ruso, Serguei Lavrov, en una entrevista concedida este domingo a la agencia de noticias Vesti, ha explicado que, “Leipzig, aeropuerto (…) Encontraron allí un dron. Dijeron que es ruso y nadie se molestó en investigar más. A grandes rasgos, esto es esencialmente el comienzo de una guerra de verdad”.
Asimismo, Lavrov ha establecido un paralelismo entre el actual cierre por Berlín del consulado en Bonn y el cierre de las misiones diplomáticas por la Alemania nazi antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso también ha criticado los planes de su homólogo alemán, Friedrich Merz, de convertir a Alemania “de nuevo, en la primera potencia militar en Europa”.
“En esencia, viene a declararnos la guerra. No se han aprendido en absoluto las lecciones de la historia. Resulta que estas metástasis del nazismo están empezando a surgir. Esto es un fenómeno peligroso. Me parece que los dirigentes rusos sacarán sus propias conclusiones”, ha afirmado.
El Kremlin había respaldado la postura de Lavrov al respecto el sábado. En una declaración, el vocero presidencial ruso, Dmitri Peskov, señaló que “las acusaciones contra Rusia carecen por completo de fundamento. Rechazamos categóricamente estas acusaciones, las consideramos totalmente vacías y sin argumentos convincentes”, remarcó y recordó que Berlín no reaccionó de la misma manera cuando los responsables de la explosión en el gasoducto Nord Stream —supuestamente ucranianos— fueron descubiertos casi en el acto.
El choque diplomático entre Moscú y Berlín ocurre en un contexto amplio de tensiones entre Rusia y los países miembros de la OTAN debido a la guerra en Ucrania.
En los últimos meses, Ucrania, con el respaldo de Estados Unidos y sus aliados occidentales, ha ampliado los ataques con drones contra instalaciones energéticas e infraestructuras situadas en el interior del territorio ruso, mientras el conflicto muestra pocos indicios de disminuir pese a los reiterados llamamientos internacionales a favor de una solución negociada.
Rusia ha sostenido repetidamente que una paz duradera solo puede lograrse abordando las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN hacia el este, los derechos de las poblaciones rusoparlantes en el este de Ucrania y la necesidad de establecer garantías de seguridad a largo plazo.
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