El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, durante su reunión con el primer ministro y el ministro de Asuntos Exteriores de Catar, Muhamad bin Abdulrahman Al-Thani, ha subrayado este jueves que Teherán no busca la guerra ni la expansión del conflicto, y ha advertido de que la prolongación de la guerra perjudica a la región y el mundo. Asimismo, ha afirmado que las cuestiones deben resolverse mediante el diálogo.
En cuanto a las relaciones entre Irán y Catar, Pezeshkian ha afirmado que “han ocurrido acontecimientos que no eran aceptables, pero seguimos convencidos de que Irán y Catar son dos países amigos y hermanos, y que los problemas surgidos pueden resolverse mediante el entendimiento mutuo”.
Asimismo, al referirse al retraso en la implementación de los acuerdos y en el desarrollo de la cooperación entre ambos países a raíz de la guerra de agresión estadounidense-israelí lanzada en febrero, ha agradecido los esfuerzos de Doha para mediar y contribuir al establecimiento de la paz.
“La guerra fue impuesta a Irán y su continuación perjudica al país, a la región y al mundo. La lógica dicta que la aplicación del memorando de entendimiento se reanude de la misma manera que antes y que las cuestiones se resuelvan mediante el diálogo, en lugar de que los países recurran a la guerra y a mostrar los dientes y las garras para solucionar sus problemas”, ha enfatizado Pezeshkian
Al calificar los ataques de Estados Unidos contra el país persa de contrarios a las normas del derecho internacional, ha destacado que “Irán no ha buscado, no busca ni buscará la guerra, pero tampoco se someterá a la intimidación”.
“Las partes contrarias deben reconocer todos los derechos del pueblo iraní en todos los ámbitos y dentro del marco del derecho internacional; la República Islámica de Irán no exige nada más allá de sus derechos legítimos”, ha añadido.
Además, ha agradecido los esfuerzos de Catar, Pakistán, Omán y otros países para promover la paz y la seguridad, e ha invitado al emir de Catar a visitar Irán, al considerar que este viaje podría contribuir a disipar las ambigüedades y los malentendidos.
Por su parte, el primer ministro catarí también ha subrayado la necesidad de que la diplomacia regrese a la región, afirmando que “la guerra no comenzó dentro de la región, sino que fue impuesta desde fuera, pero todos los países de la región están pagando el precio de la guerra”.
“El lenguaje de la fuerza y las amenazas no es una solución; mediante la diplomacia, la racionalidad y la lógica, debemos devolver a la región la estabilidad, la seguridad y la tranquilidad económica”, ha añadido.
Estados Unidos e Israel lanzaron el 28 de febrero una guerra de agresión no provocada contra la República Islámica de Irán, en la que asesinaron al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a altos mandos militares. Sus ataques también tuvieron como objetivo infraestructuras civiles.
Las fuerzas iraníes respondieron rápidamente con el lanzamiento de varias oleadas de misiles y drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases e intereses estadounidenses en distintos puntos de la región.
El alto el fuego entró en vigor el 8 de abril y, el 17 de junio, los presidentes de Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra e iniciar un proceso diplomático de 60 días para resolver las diferencias.
Sin embargo, los renovados ataques estadounidenses pocas semanas después de la firma del memorando de entendimiento provocaron una vez más represalias iraníes.
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