El vicecanciller para Asuntos Jurídicos e Internacionales de Irán, Kazem Qaribabadi, ha instado al Consejo Supremo de Seguridad Nacional o al Parlamento a aprobar una normativa operativa que establezca de antemano la respuesta contundente y que haga arrepentirse de Irán ante cualquier intento de atentado contra el Líder de la Revolución Islámica o contra altos cargos militares y civiles del país.
En una publicación difundida la noche de este domingo en su cuenta oficial de X , Qaribabadi ha puesto de manifiesto que esta medida constituiría una continuación natural de la estrategia establecida por Irán de responder de forma contundente a cualquier agresión militar contra el país.
“Como continuación de la estrategia de respuesta contundente frente a cualquier agresión militar contra el país, es necesario que el Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN) o el Parlamento aprueben una normativa operativa que establezca de antemano una respuesta firme y que haga arrepentirse a los responsables de cualquier intento de atentado contra el Líder Supremo de la Revolución Islámica o contra autoridades militares y civiles del país”, ha escrito el vicecanciller iraní.
El viceministro de Exteriores iraní para Asuntos Jurídicos e Internacionales ha concluido su mensaje recalcando que “ninguna acción contra Irán debe quedar sin respuesta”.
El alto diplomático ha subrayado con estas declaraciones el firme compromiso de la República Islámica de garantizar que cualquier acto hostil contra los pilares de la Revolución Islámica tenga consecuencias inmediatas, calculadas y contundentes.
Al abogar por un marco jurídico previamente aprobado, Qaribabadi ha destacado la necesidad de eliminar cualquier ambigüedad en el mecanismo de respuesta de Irán, reforzando así la capacidad disuasoria del país y enviando una señal inequívoca a posibles agresores.
Las declaraciones de Qaribabadi se producen en un momento en que la República Islámica continúa demostrando su disposición y capacidad para defender sus líneas rojas, reafirmando que la paciencia estratégica de Irán va acompañada de una firme determinación de responder con contundencia cuando sea necesario.
Este llamamiento constituye, al mismo tiempo, un refuerzo jurídico y político del principio que durante años ha guiado la doctrina de defensa de Irán: la fortaleza mediante la preparación y la justicia mediante una respuesta decisiva.
Asimismo, las declaraciones de Qaribabadi se producen en medio del aumento de las tensiones tras las agresiones estadounidenses contra objetivos iraníes, a las que el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) y el Ejército de Irán respondieron con ataques de precisión contra centros de mando estadounidenses, hangares de drones y otras instalaciones militares en Jordania, Kuwait y Baréin.
Las fuerzas armadas iraníes han subrayado que estas acciones constituyen respuestas proporcionadas a las reiteradas violaciones del alto el fuego por parte de Washington y sus aliados.
La agresión se remonta al ataque no provocado lanzado por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, en el que fueron asesinadas altas personalidades iraníes, entre ellas el Líder mártir, desencadenando un ciclo de resistencia.
A pesar de los frágiles intentos de alto el fuego, Washington ha violado repetidamente los acuerdos, incluidos nuevos ataques contra el sur de Irán e interferencias en el estratégico estrecho de Ormuz. Irán ha actuado sistemáticamente con contención, al tiempo que ha reafirmado su derecho a defender su soberanía, su integridad territorial y la seguridad del Golfo Pérsico.
Teherán ha cerrado el estrecho de Ormuz a los movimientos militares estadounidenses no autorizados, una política definitiva que reafirma el control de Irán sobre esta vía marítima vital de conformidad con las normas del derecho internacional.
El 17 de junio, Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) que establece el cese permanente de las hostilidades en todos los frentes e incluye el compromiso de ambas partes de mantener nuevas conversaciones para alcanzar un acuerdo definitivo en los siguientes 60 días.
El artículo 5 del acuerdo atribuye expresamente a Irán la responsabilidad de reabrir y administrar el estrecho de Ormuz.
Irán ha reiterado en numerosas ocasiones su derecho legítimo a ejercer su soberanía sobre el estrecho, subrayando que esta vía marítima nunca volverá a las condiciones existentes antes de la guerra y que será administrada por la República Islámica de conformidad con el derecho internacional.
hnb
