“El multitudinario funeral sorprendió al mundo”, ha afirmado Masud Pezeshkian durante una reunión de gabinete este miércoles, aseverando que “la multitudinaria e impresionante participación de todos los sectores de la población fue una muestra de unidad, cohesión, coordinación, cooperación y buena gestión”.
Ha expresado su gratitud por la abrumadora presencia de la nación, a la que describió como “aplastante contra el enemigo”.
“Agradezco a todas las personas —sin importar su etnia, opiniones o creencias— que hicieron posible esta escena memorable durante el cortejo fúnebre del gran Líder de la Revolución Islámica. Esta multitudinaria participación es un símbolo de unidad, cohesión y solidaridad nacional”, ha indicado.
También ha enfatizado que esta magnífica asistencia, calificada de “sin precedentes”, ha servido como “un escudo contra las amenazas de Estados Unidos y los enemigos”.
Además, Pezeshkian ha considerado como “excepcional” la labor del vicepresidente primero iraní, Mohamad Reza Aref, así como el papel desempeñado por los demás ministerios, organismos ejecutivos y de servicios, además de las instituciones militares y de seguridad.
“Esta coordinación y colaboración permitieron que, pese a las expectativas de los enemigos de que surgieran problemas, no se registrara ningún incidente”, ha agregado el presidente.
El presidente ha señalado que toda esta cooperación y solidaridad se logró bajo el liderazgo del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, y ha hecho hincapié que “no cabe duda de que seguiremos avanzando con este estilo de dirección y liderazgo, y que, gracias a la unidad nacional y la cohesión existente en la sociedad, frustramos los planes de nuestros enemigos”.
Asimismo, Pezeshkian ha expresado su agradecimiento al pueblo de Irak, a las autoridades de Pakistán y a las de otros países que asistieron en Teherán a las ceremonias de despedida del Líder de la Revolución Islámica.
“Fuimos testigos de cómo, en Irak, la población se congregó en parques, calles y a lo largo de las rutas para esperar el paso del féretro del Líder mártir de la Revolución Islámica. También agradecemos a las autoridades de los demás países que viajaron a Irán para expresar sus condolencias y solidaridad”, ha remarcado.
El ayatolá Jamenei fue martirizado en un ataque aéreo contra su residencia en Teherán el 28 de febrero, el primer día de la agresión estadounidense-israelí contra Irán, que terminó con un alto el fuego a principios de abril.
Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron la agresión contra Irán con el claro y declarado propósito de “cambio de régimen” en el país, pidiendo a los iraníes que les ayudaran en esta misión.
Sin embargo, el pueblo iraní mostró su apoyo a la República Islámica al participar en las manifestaciones diarias durante la guerra y en las multitudinarias procesiones fúnebres del ayatolá Jamenei, lo que elevó aún más la moral de las Fuerzas Armadas y del Gobierno iraní en su confrontación con Estados Unidos y el régimen israelí.
Millones de personas participaron desde el sábado hasta el lunes en las históricas ceremonias fúnebres celebradas en Teherán en honor al Líder mártir.
Tras la multitudinaria y emotiva despedida brindada por la población en Teherán, el féretro fue trasladado en helicóptero a la ciudad santa de Qom, donde el pueblo iraní volvió a hacer historia el martes con una presencia millonaria en las ceremonias fúnebres del Líder mártir.
Las ceremonias fúnebres se están celebrando hoy, miercoles, en las ciudades santas de Nayaf y Karbala con la participación de millones de iraquíes. Luego, los cuerpos del Líder y sus familiares mártires serán trasladados de regreso a Irán para ser sepultados en la ciudad de Mashhad el jueves.
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