• El presidente de Irán, Masud Pezeshkian (izda.), y el nuevo primer ministro iraquí, Ali Faleh Al-Zaidi.
Publicada: martes, 5 de mayo de 2026 19:38

El presidente de Irán saludó al nuevo primer ministro de Irak y le pidió aconsejar a los funcionarios estadounidenses que retiren la amenaza militar de la región.

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, en una conversación telefónica este martes, ha felicitado y deseado éxito a Ali Faleh Al-Zaidi, como primer ministro encargado de formar el nuevo gobierno iraquí y expresado su esperanza de supere en este periodo los desafíos económicos y allane el camino hacia la prosperidad y la estabilidad.

Ambos mandatarios han acordado elevar las relaciones bilaterales a un “nivel excelente” en los ámbitos económico, político y de seguridad, mientras Pezeshkian ha subrayado que Irán considera a Irak “más que un vecino, sino un hermano”.

Durante la llamada, Pezeshkian ha denunciado el “enfoque contradictorio” de Estados Unidos, que aplica una política de máxima presión contra Irán mientras espera que Teherán se siente a negociar y ceda a sus demandas unilaterales. “Cuando tal ecuación es imposible”, ha sentenciado.

En sus contactos con funcionarios estadounidenses, aconséjeles que retiren la amenaza militar de nuestra región, pues los seguidores de la escuela chií no pueden ser obligados a rendirse por la fuerza”, ha urgido.

 

El mandatario iraní ha mencionado que Irán ha sido atacado dos veces por la coalición estadounidense-israelí durante procesos de negociación en junio de 2025 y en febrero de este año y ha advertido que, pese a que el diálogo avanza, nuevamente se registran campañas militares y amenazas.

Pezeshkian ha señalado que Washington exige que Irán no adquiera armas nucleares, mientras que sus fuerzas asesinaron al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, una figura que había emitido un edicto religioso (fatwa) claro y definitiva sobre la prohibición religiosa de fabricar este tipo de armamento.

Pezeshkian ha reiterado que Irán no considera la guerra como una opción deseable y se ha mostrado dispuesto a resolver todas las disputas con los países islámicos de la región, ya sea en el Golfo Pérsico o en otros escenarios, mediante el diálogo.

Sin embargo, ha denunciado que escuelas, hospitales e infraestructuras iraníes fueron bombardeadas desde bases estadounidenses ubicadas en territorio de algunos países de la región.

El dignatario ha planteado la disposición de Teherán a cualquier diálogo dentro del derecho internacional, pero ha matizado que “no ha cedido ni cederá ante la fuerza”. “Si nos hablan con lógica, el diálogo es posible; pero el lenguaje de las amenazas y la intimidación no conducirá a ninguna parte”, ha acentuado.

Irak ofrece mediación entre Irán y EEUU

Por su parte, Al-Zaidi ha asegurado que Irak está dispuesto a acoger negociaciones entre Irán y Estados Unidos y a desempeñar un papel en la resolución del conflicto. “Consideramos esta acción un deber humanitario, religioso y político”, ha declarado.

El primer ministro iraquí ha hecho hincapié en el papel estratégico de Teherán para Bagdad. “Creemos que el poder actual de Irán no pertenece únicamente a Irán, sino que es un apoyo para todos los musulmanes y chiíes, y jamás aceptaremos que se le arrebate este poder”, ha manifestado e indicado que ese poder fue clave en la lucha contra el grupo terrorista Daesh.

Al-Zaidi ha remarcado que la disputa entre Irán y Estados Unidos solo puede resolverse mediante el diálogo, ya que ni Washington puede derrocar a la República Islámica ni la confrontación es una solución sostenible.

Finalmente, el primer ministro iraquí ha abogado por centrarse en los puntos de acuerdo y lograr, con esfuerzos colectivos de los países de la región, el fin de la guerra y la solución de los problemas existentes.

Las declaraciones se producen en un contexto de crecientes tensiones en torno al transporte energético global en la región del Golfo Pérsico como consecuencia de la guerra de agresión lanzada desde finales de febrero por EE.UU. e Israel contra Irán, actualmente en tregua.

La República Islámica ejerce control total sobre el estrecho de Ormuz desde los primeros días del conflicto, permitiendo únicamente el paso de buques no hostiles que cumplan plenamente con los protocolos de seguridad anunciados por las fuerzas armadas iraníes. Teherán asegura que no reabrirá el cuello de botella comercial mientras Washington no levante el asedio a los puertos iraníes, impuesto desde el 13 de abril.

El lunes, el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó a las fuerzas estadounidenses intentar romper el control iraní sobre Ormuz y forzar el paso de buques comerciales.

En respuesta al mencionado operativo, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán advirtió que cualquier intento de tránsito de buques militares o comerciales estadounidenses sin coordinación con las autoridades iraníes será enfrentado con acción rápida y decisiva, por lo que disparó misiles y drones como advertencia clara a los buques estadounidenses que ignoraron los reiterados llamados a no acercarse al estrecho.

 ncl/tmv