Seyed Abás Araqchi ha abordado este lunes en una conversación telefónica con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, los últimos acontecimientos en la región y las repercusiones en materia de seguridad derivadas de la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero.
El jefe de la Diplomacia iraní ha reiterado la determinación de la República Islámica de continuar defendiendo su soberanía nacional y su integridad territorial, advirtiendo que cualquier amenaza contra infraestructuras energéticas iraníes constituiría “un claro crimen de guerra y un acto de genocidio”.
Con esta advertencia ha reaccionado a una reciente retórica incendiaria del presidente estadounidense, Donald Trump, contra Irán, con la que amenazó con atacar centrales nucleares iraníes, si Tejerán no abre completamente el estratégico estrecho de Ormuz.
Respuesta de Irán a cualquier ataque a su red eléctrica sería “rápida y contundente”
En la llamada con el canciller ruso, Araqchi ha devuelto el golpe al republicano, avisando que, “en caso de materializarse la amenaza, la respuesta de Irán sería rápida y contundente”.
El máximo diplomático persa ha subrayado que el actual caos e inseguridad vividos en el estrecho de Ormuz —una vía marítima al sur de Irán por la que transita el 20% del petróleo y gas licuado del mundo— emanan de la guerra ilegal estadounidense-israelí contra Irán. Por tanto, ha llamado a la comunidad internacional “a exigir responsabilidades a estos dos por sus violaciones del derecho internacional y crímenes”.
Asimismo, ha expresado su profundo pesar por la postura de algunos países —entre ellos Baréin— a los que ha acusado de seguir la política estadounidense y de instrumentalizar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) para ejercer presión sobre Irán.
En este sentido, Araqchi ha afirmado que la resolución adoptada el 11 de marzo contra Irán en el CSNU sobre la situación regional “distorsiona abiertamente la realidad, al responsabilizar a Irán en lugar de a los agresores”.
El canciller persa ha aprovechado la llamada para condenar también la iniciativa de Estados Unidos y algunos de sus aliados para promover una resolución similar en el Consejo de Seguridad, y señalado que espera que los miembros del Consejo comprometidos con los principios de la Carta de la ONU y el derecho internacional —en particular Rusia y China—, impidan que Washington utilice el organismo para agravar la situación.
Lavrov, por su parte, ha condenado la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán y, afirmado que Moscú seguirá defendiendo el derecho internacional en los foros internacionales e intentará evitar el deterioro del orden jurídico global.
Rusia pide una solución política que tenga en cuenta intereses de Irán
Un comunicado de la Cancillería rusa, a su vez, indica que Lavrov, en conversación con Araqchi, ha pedido un “cese inmediato de las hostilidades y una solución política que tenga en cuenta los intereses legítimos de todas las partes involucradas, sobre todo de Irán”.
ftm/hnb
