Ataques nocturnos llevados a cabo el miércoles impactaron el cuartel general de las fuerzas populares, también conocidas como las Unidades de Movilización Popular (UMP, o Al-Hashad Al-Shabi) en la provincia de Kirkuk, al norte de Irak, y cerca de la frontera con Siria, en Al-Qaim, dejando al menos nueve combatientes muertos y diez heridos, según informó el grupo popular en un comunicado.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, ha condenado enérgicamente la agresión, y ha expresado su profundo pesar a los allegados de las víctimas.
Asimismo, el diplomático ha subrayado el apoyo de la República Islámica a Bagdad para salvaguardar la estabilidad y seguridad del país árabe, y expresado la disposición de Teherán para continuar brindando todo apoyo al gobierno y al pueblo de Irak al respecto.
El ataque ha sido condenado también por Bagdad y la Resistencia iraquí. El primer ministro iraquí, Mohamad Shia Al-Sudani, quien también es comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, ha repudiado los “ataques flagrantes” de EE.UU. contra las UMP, que forman parte de las Fuerzas Armadas del país árabe.
“Esta agresión sistemática y reiterada, dirigida contra lugares y cuarteles generales sin discriminación, no es solo una violación militar, sino un intento desesperado de confundir la situación, perturbar la paz social y socavar los logros en seguridad alcanzados con la sangre de los iraquíes”, declaró Al-Sudani en un comunicado.
Estados Unidos ha llevado a cabo ataques generalizados contra posiciones de grupos de Resistencia iraquíes, después de que éstos apoyaran a Irán en la agresión estadounidense-israelí contra el suelo iraní iniciada desde el 28 de febrero.
Los últimos ataques estadounidenses elevaron a 27 el número total de combatientes de Al-Hashad Al-Shabi muertos desde el estallido del conflicto, según el comunicado de las UMP. Otros cincuenta resultaron heridos.
Un total de 32 ataques impactaron en los cuarteles generales de las UMP en las provincias de Diyala, Kirkuk, Al-Anbar, Nínive, Saladino, Wasit y Babilonia, añadió la nota.
Las UMP, por su parte, ha calificado los ataques como una “violación flagrante de la soberanía de Irak”, y señalado que “estos cuarteles generales no tuvieron ningún papel en los ataques contra bases estadounidenses dentro o fuera de Irak”.
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