• El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai.
Publicada: jueves, 22 de enero de 2026 23:07

El vocero de la Cancillería de Irán denunció la demolición por Israel de la sede de la UNRWA en Al-Quds como una “agresión sin precedentes” contra la ONU.

Esmail Baqai, primero, recordó la inviolabilidad de los locales, bienes y personal de las Naciones Unidas según los documentos internacionales, especialmente la Convención sobre los Privilegios e Inmunidades de la ONU y las normas del derecho internacional humanitario.

En este marco —agregó el vocero persa— el ataque a la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) y la ocupación de sus edificios constituyen un acto criminal y un ataque sin precedentes contra las Naciones Unidas.

Aludiendo a la continuidad del genocidio contra el pueblo palestino, el diplomático iraní consideró que la destrucción de la sede de la UNRWA por el régimen sionista forma parte de una política sistemática destinada a privar a los palestinos de los servicios humanitarios más básicos.

Señaló la responsabilidad de los patrocinadores de este régimen, en particular Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, en la configuración de esta situación y en la falta de respuesta efectiva de la comunidad internacional.

En este contexto, exigió una respuesta eficaz y responsable de la comunidad internacional, especialmente de la propia ONU.

 

Baqai también puso de relieve que la persistencia de las violaciones del régimen sionista en la Palestina ocupada y en Asia Occidental, junto con la inacción frente a actos tan peligrosos, ha debilitado la eficacia y credibilidad de las Naciones Unidas y ha puesto en riesgo la paz y estabilidad internacionales.

El martes, fuerzas israelíes demolieron la sede de la UNRWA, en el barrio de Sheij Yarrah, en Al-Quds ocupada, un complejo que durante décadas funcionó como centro logístico y administrativo para la asistencia a millones de refugiados palestinos.

Tras la demolición, la UNRWA denunció la medida como “un ataque sin precedentes contra una agencia de la ONU y sus instalaciones”. 

Cabe recordar que la comunidad internacional —incluido el propio secretario general de la ONU— ha denunciado estas medidas como violaciones del derecho internacional humanitario y de los acuerdos que garantizan la protección de los refugiados palestinos.

ep/ncl