El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán ha emitido este lunes un comunicado en el que ha calificado la medida de Argentina como una acusación infundada y errónea contra una parte del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, subrayando que se trata de una acción hostil contra la seguridad y los intereses nacionales del país.
En este contexto, Teherán ha denunciado que la decisión de Buenos Aires viola las normas y usos aceptados del derecho internacional y fue tomada bajo la influencia de presiones e insinuaciones del “régimen sionista ocupante y genocida”. Según la Cartera de Exteriores iraní, esta medida no solo perjudica gravemente las relaciones bilaterales entre Irán y Argentina, sino que además establece un precedente peligroso en las relaciones entre Estados, cuyas consecuencias jurídicas y políticas recaerán íntegramente sobre el gobierno argentino.
El comunicado también hace referencia a la persistencia de ciertos círculos vinculados al régimen sionista en Argentina en formular acusaciones contra Irán en relación con el “sospechoso atentado” contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994. En este contexto, el Ministerio iraní ha señalado que, a lo largo de las últimas tres décadas, se han revelado claros ejemplos de corrupción, injerencias políticas en el proceso judicial e incluso el asesinato de jueces relacionados con el caso, hechos que han impedido el esclarecimiento del atentado y han generado innumerables interrogantes sobre los verdaderos autores intelectuales y materiales del mismo.
De acuerdo con la Cancillería iraní, estos antecedentes evidencian la existencia de una voluntad político-securitaria en Argentina orientada a desviar la atención, encubrir la realidad del caso y obstaculizar el descubrimiento de la verdad, aun a costa de poner en entredicho la independencia y la credibilidad del sistema judicial argentino.
Asimismo, ha subrayado que el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica es una institución soberana del Estado iraní, surgida del seno del pueblo y cuya legitimidad emana de la Constitución y de la voluntad popular. Además, ha asegurado que el CGRI, junto con las demás fuerzas armadas del país, continuará cumpliendo con firmeza y dignidad su misión de defender la independencia, la integridad territorial y la seguridad nacional de la República Islámica de Irán.
Finalmente, el comunicado ha afirmado que la “campaña despreciable” impulsada por Estados Unidos y el régimen sionista para presionar a otros países a etiquetar a las Fuerzas Armadas iraníes no afectará en modo alguno la determinación de los defensores de la patria iraní de proteger la soberanía del país y salvaguardar su seguridad nacional.
El sábado, el gobierno argentino declaró a la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de Irán y a trece individuos vinculados a la unidad militar iraní como organización terrorista, según un comunicado publicado el sábado por portavoces del presidente Javier Milei.
La orden firmada por Milei anuncia que los miembros del Cuerpo de Guardianes iraníes y sus aliados “quedan sujetos a la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas”.
En noviembre de 2025, el canciller del régimen israelí, Gideon Saar, se reunió con la entonces ministra de Seguridad Nacional de Argentina, Patricia Bullrich, para plantearle la “necesidad” de declarar al CGRI de Irán como terrorista.
El pasado 19 de junio, casi una semana después del inicio de la agresión israelí a Irán, el ultraderechista presidente argentino declaró a Irán como “enemigo de Argentina”, en una manifestación en apoyo al régimen israelí.
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