“El primer encuentro entre Bennett y Biden y el énfasis en usar otras opciones contra Irán, pese a ser una amenaza ilegal por parte de otro país, establece el derecho de la República Islámica de Irán a una respuesta recíproca a las opciones disponibles”, ha escrito este sábado el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Shamjani, en su cuenta de Twitter.
El presidente estadounidense, Joe Biden, recibió el viernes en la Casa Blanca al primer ministro israelí, Naftali Bennett; una visita ensombrecida por el mortal atentado contra la misión de evacuación de Afganistán liderada por Estados Unidos.
Durante el encuentro, Biden transmitió al premier israelí que su país está preparado para adoptar “otras opciones” si la diplomacia fracasa con Irán y ratificó su compromiso para garantizar la seguridad del régimen sionista.
Bennett se encuentra de visita en Washington para intentar poner a Irán en la lista de prioridades del Gobierno de Biden, que actualmente se encuentra envuelto en críticas por la crisis afgana y la retirada de sus tropas.
The first meeting between #Bennett and #Biden and the emphasis on using "Other Options" against #Iran, while being an illegal threat to another country, establishes the Islamic Republic of Iran's right to reciprocal response to "Available Options."#ActiveResistance
— علی شمخانی (@alishamkhani_ir) August 28, 2021
Irán fue el principal asunto de la reunión de Bennett con el secretario de Estado, Antony Blinken; el de Defensa, Lloyd Austin, así como del consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan ―muñidor del pacto nuclear―, celebrada la víspera del atentado de Kabul.
Según el diario israelí Yedioth Ahoronoth, Bennett tenía previsto presentar a su anfitrión un plan de acción conjunto hacia Irán, viable incluso en caso de consentimiento iraní a una reedición del acuerdo.
El régimen sionista apoyó, desde principio, la salida de EE.UU. en mayo de 2018 del acuerdo nuclear, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunto (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), a instancias del Trump, quien persiguió posteriormente una política hostil contra Irán, también respaldada por los funcionarios israelíes.
Ante la posibilidad de que Biden vuelva al PIAC, Israel ha lanzado amenazas contra la República Islámica; sin embargo, los observadores creen que la mayoría de esas retóricas son meras mentiras y que el régimen de Tel Aviv nunca tendrá el poderío militar ni el coraje para atacar a Irán.
Las nuevas amenazas israelíes se producen en momentos en que siguen en curso las conversaciones acerca del pacto nuclear en la ciudad austriaca de Viena entre Irán y las partes restantes del PIAC, es decir: el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania, para asegurar el regreso de Estados Unidos al acuerdo y el regreso de Irán a todas sus obligaciones asumidas en virtud del pacto.
Teherán redujo sus compromisos en respuesta a la retirada unilateral de Washington, pero afirma que revertirá sus obligaciones después de que el país norteamericano cumpla con todos sus compromisos del convenio de Viena, incluida, ante todo, la eliminación de todas las sanciones que impuso en su contra, en abierta violación del acuerdo alcanzado.
Irán ha sostenido repetidamente que su programa nuclear es pacífico. En este sentido, firmó el PIAC y acordó restringir su trabajo nuclear para demostrar al mundo que sus actividades nucleares no representan ninguna amenaza para otras.
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