• El buque petrolero Stena Impero, perteneciente al Reino Unido.
Publicada: viernes, 19 de julio de 2019 22:13
Actualizada: viernes, 19 de julio de 2019 23:10

La ley de reciprocidad es bien conocida a nivel mundial y el Reino Unido no es una excepción, opina un político, tras captura por Irán de un petrolero británico.

La Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha confirmado este viernes la detención del buque cisterna británico Stena Impero “por no haber respetado el código marítimo internacional” mientras atravesaba el estrecho de Ormuz.

Los hechos se dan a conocer en la misma jornada en que la Corte Suprema de Gibraltar ha prolongado hasta el 15 de agosto la retención del buque cisterna Grace 1, cargado con crudo iraní, que fue capturado el pasado 4 de julio por la Marina Real británica en las aguas del estrecho de Gibraltar.

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Al respecto, el portavoz del Consejo de los Guardianes de Irán (CG), Abasali Kadjodai, ha recordado en su cuenta en Twitter que “la ley de reciprocidad es bien conocida en el derecho internacional”, y que se aplica “cuando un Gobierno recurre a practicar medidas contra la ley internacional”.

Las decisiones “correctas” de Irán para hacer frente a “la ilegítima guerra económica” y “la detención de petroleros” son muestras de la aplicación de tal ley, que también “va de manera concomitante con el derecho internacional”, ha recalcado.

La ley de reciprocidad es bien conocida en el derecho internacional”, ha tuiteado el portavoz del Consejo de los Guardianes de Irán (CG), Abasali Kadjodai, tras la retención de un petrolero británico en el estrecho de Ormuz.

 

¿Qué pasó el pasado 4 de julio en el estrecho de Gibraltar?

Las autoridades de Gibraltar (territorio británico de ultramar) anunciaron el pasado 4 de julio la captura del superpetrolero Grace 1 en el estrecho de Gibraltar por supuestamente violar las sanciones de la Unión Europea (UE), transportando petróleo iraní a Siria.

Irán desmiente la versión europea y asegura que la embarcación en cuestión no iba a Siria. Asimismo, amenaza con medidas recíprocas y promete detener petroleros británicos, si estos entran en la zona.

Después de cuatro días, el portal estadounidense Bloomberg informó que un petrolero de la compañía británica de energía BP Plc navegó en aguas del Golfo Pérsico, pero no entró en las de Irán por temor a ser retenido. Sin embargo, uno de los petroleros británicos, el Stena Impero, fue atrapado este viernes por la Fuerza Naval de Irán.

Una fuente militar persa ha indicado a la agencia local de noticias IRNA que el Stena Impero había apagado su sistema de posicionamiento global (GPS) y seguía la navegación hacia la ruta prevista para la salida de las embarcaciones del Golfo Pérsico.

Tal práctica aumentaba el riesgo de accidentes marítimos, por lo que la embarcación fue retenida luego de hacer caso omiso a los avisos emitidos desde Irán, de acuerdo con la fuente consultada.

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