• Retos y logros de una Revolución: Shah, un títere de EEUU
Publicada: lunes, 14 de enero de 2019 12:15

Antes de la Revolución Islámica de 1979, el Ejército iraní dependía por completo de otros países. A mediados de la década de 1970, Irán se convirtió en el mayor comprador de las armas estadounidenses.

Desde 1950 hasta el momento en el que colapsó la dinastía Pahlavi, el valor de las compras de equipos y servicios militares de Estados Unidos por parte de Irán ascendió a los 20 000 millones de dólares.

A cambio de la venta de armas, el Shah de Irán tuvo que obedecer incondicionalmente las órdenes de los estadounidenses a la hora de nombrar o destituir a ciertos funcionarios del Gobierno o del Ejército.

Junto a estas armas, los asesores militares estadounidenses podían venir (amparados por la ley de la Capitulación) y ningún artículo militar sería reparado en Irán.

Después de la Revolución Islámica, muchos negocios de armas, que incluían la compra de cruceros, aviones de combate estadounidenses y tanques ingleses, fueron congelados y, en la mayoría de ellos, ni siquiera se le reembolsó el dinero a Irán.

Con la invasión de los baasistas iraquíes, solo un año después de la Revolución, la necesidad de armamento por parte de Irán aumentó considerablemente; sin embargo, a Irán se le hizo extremadamente difícil tener acceso a las armas porque las potencias mundiales no querían que ganara la guerra.

Estados Unidos, mientras vendían grandes cantidades de armas a Irak, le habían impuesto sanciones militares a Irán. Por lo tanto, los iraníes tuvieron que comprar equipamiento militar en el mercado negro a precios más altos. Desde entonces, Irán decidió desarrollar su propia industria armamentística.

Finalmente, después de ocho años de guerra, Saddam no logró ninguno de sus objetivos, pero en Irán fueron plantadas las semillas de la autosuficiencia en la fabricación de armas.

Hoy en día, Irán produce con orgullo el 100 % de su equipo de infantería y satisface el 70 % de sus necesidades en cuanto a armamento y artillería. Irán también está produciendo destructores, tanques, cazas, drones y misiles.

Este es el resultado de la confianza de los iraníes en sus propias habilidades.

eha/rba

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