La imposición del cobro del 12,5% evidencia la postura sumisa de la presidenta del Perú, Keiko Fujimori, para hacer respetar los acuerdos comerciales. Durante el encuentro, la mandataria pidió ayuda al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pero el funcionario desestimó el reclamo mientras los productores asumen las pérdidas.
La administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, justificó los aranceles acusando a Perú de ignorar el trabajo forzoso. La Casa Blanca sostiene que el país omite bloquear estos productos, afectando el comercio estadounidense.
Pese al rechazo inicial, Fujimori afirmó que insistirá en negociar el arancel durante la próxima Asamblea general de la ONU.
Los aranceles impuestos por EE.UU. a metales estratégicos alteran el comercio global y amenazan las exportaciones peruanas. Ante ello, Perú busca negociar con Washington para reducir el impacto de estas medidas.
Aarón Rodríguez, Lima de Perú.
mnj/tqi
