En vídeo, estas imágenes captadas por la Asociación para la Conservación de la Cuenca Amazónica muestran los lugares más deforestados del Perú.
La dramática disminución de árboles producida por el incremento de la tala ilegal, no sola es un alarmante problema ambiental; sino que ha puesto en riesgo a cientos de comunidades indígenas y pueblos en aislamiento, cuyas vidas dependen en absoluto de los bosques y el acceso al agua.
Un gran enemigo de los bosques amazónicos son las plantaciones de planta aceitera. Más de 150 mil hectáreas de bosques primarios peligran por el aumento de estos sembríos codiciados por las industrias alimentarias, pues su aceite se utiliza para todos los productos en los supermercados. Esta explotación se da con la complicidad del Estado.
Pese a que el 70 % del territorio peruano está compuesto por bosques, ninguno de sus gobernantes le ha dado prioridad a su conservación. Para muchos indígenas amazónicos, en especial para las comunidades en aislamiento, tener o no árboles hace la diferencia entre la vida y la muerte pues su salud, alimentación y economía, dependen por completo de los bosques.
Rudy Jordán, Lima
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