En días recientes el presidente panameño volvió a plantear sus intenciones de cambiar la Constitución Nacional haciendo referencia a un sistema que no funciona, mediante el que llegó al poder en 2024.
Para esa tarea su administración lleva adelante un programa de alfabetización enfocado en dejar una nueva Carta Magna hacia 2029 con el fin de este gobierno.
Pero con una desaprobación hacia la gestión presidencial alrededor del 77% y la desconfianza ciudadana cerca del 64% desde distintos sectores cuestionan la legitimidad que tendría el proceso.
En medio de ese descontento hay grupos que impulsan la recolección de 600 000 firmas para destituir al mandatario.
La iniciativa tampoco escapa del estrecho vínculo del gobierno con el sector empresarial, junto a factores como la injerencia del sionismo y el colonialismo estadounidense.
Desde la Ciudad de Panamá, John Alonso
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