• Fieles musulmanes caminan frente a la Cúpula de la Roca antes de la oración del viernes en el recinto de Al-Aqsa. (Foto: Reuters)
Publicada: domingo, 20 de septiembre de 2026 18:49

HAMAS ha condenado la incursión ilegal de Netanyahu en la Mezquita Al-Aqsa y ha denunciado sus intentos de alterar la identidad y el carácter islámico del lugar santo.

En un comunicado difundido este domingo en redes sociales, el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) ha condenado la incursión del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en la Mezquita Al-Aqsa, en la Ciudad Vieja de Al-Quds (Jerusalén).

Asimismo, ha afirmado que la entrada de Netanyahu en los túneles y las zonas de excavación situadas bajo la bendita Mezquita Al-Aqsa y el Muro de Buraq (Muro de las Lamentaciones), acompañada de declaraciones provocadoras, “constituye una flagrante agresión contra su identidad y estatus”.

“La Mezquita Al-Aqsa, en su totalidad, incluidos sus patios, salas de oración, muros y puertas, seguirá siendo exclusivamente una mezquita islámica”, ha enfatizado HAMAS.

 

El movimiento palestino ha subrayado que existen pruebas que confirman la identidad islámica del lugar sagrado. Asimismo, ha señalado que las excavaciones, incursiones y rituales de la ocupación, así como sus intentos de imponer su narrativa bíblica, “nunca lograrán alterar la identidad del lugar ni borrar sus elementos históricos”.

El sábado por la noche, Netanyahu, acompañado por varios miembros de su gabinete y miles de colonos, accedió a la explanada del Muro de Buraq, situada al oeste de la Mezquita Al-Aqsa, bajo fuertes medidas de seguridad.

Fuentes locales informaron que las fuerzas israelíes reforzaron considerablemente las medidas de seguridad en toda la ciudad de Al-Quds, transformando la zona del Muro de Buraq y las vías de acceso en un campamento militar para facilitar la llegada de Netanyahu.

Según los informes, miles de colonos llegaron a la explanada del Muro de Buraq, mientras las fuerzas de ocupación israelíes se desplegaban masivamente, cerraban varias carreteras e imponían restricciones más severas a la movilidad de los residentes de Al-Quds.

El Muro de Buraq, conocido también como Muro de las Lamentaciones, se encuentra junto al recinto de Al-Aqsa, considerado por los musulmanes uno de sus principales lugares sagrados y la primera qibla del islam.

Los palestinos han defendido durante siglos el carácter islámico del recinto de la Mezquita Al-Aqsa.

Los esfuerzos del régimen israelí y los actuales planes sionistas para dividir o judaizar este lugar sagrado islámico, mencionado en el sagrado Corán y conocido por los musulmanes como la primera qibla, siempre han sido rechazados.

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