• Bebé gazatí Aisel al-Hams necesita evacuación urgente para sobrevivir
Publicada: domingo, 12 de julio de 2026 21:57

Aisel al-Hams, nacida en la Franja de Gaza con enfermedad genética rara, necesita ser evacuada urgentemente para recibir tratamiento especializado.

En Gaza, donde miles de niños luchan cada día por sobrevivir, la historia de la pequeña Aisel al-Hams refleja una tragedia silenciosa. Con apenas tres meses de vida, padece una enfermedad genética poco frecuente conocida como “pez toro congénito”, una grave alteración que provoca un desprendimiento continuo de la piel, úlceras profundas, intenso dolor y deformidades progresivas en las extremidades. 

Cada movimiento supone un sufrimiento para la pequeña. La pérdida de la barrera protectora de la piel la expone a infecciones mortales, deshidratación y complicaciones que requieren atención altamente especializada. Sin embargo, el sistema sanitario gazatí, gravemente debilitado tras meses de guerra, carece de los recursos necesarios para ofrecer el tratamiento que necesita. 

A ello se suma que Aisel y su familia viven desplazados en una tienda de campaña, donde el calor extremo, el polvo, la falta de higiene irritan aún más su piel y aumentan el riesgo de infecciones. En estas condiciones, mantener los cuidados que requiere una enfermedad tan compleja resulta prácticamente imposible.

Los médicos que siguen su caso advierten que el tiempo juega en su contra. Consideran que una evacuación médica al extranjero representa la última oportunidad para ella. Mientras tanto, su familia espera la autorización que pueda salvar su vida. 

La historia de Aisel se suma al creciente número de bebés que afrontan enfermedades graves en Gaza en medio del colapso sanitario. Organizaciones y personal médico alertan del aumento de complicaciones congénitas debido a la escasez de medicamentos, equipos y posibilidades de evacuación médica.

Aysel apenas comienza su vida, pero ya lucha por conservarla. Mientras espera una oportunidad para vivir en mejores condiciones y poder salir para recibir tratamiento fuera de Gaza, cada minuto para ella cuenta. Su historia es un ejemplo de cientos de casos similares, donde los menores solo espera la oportunidad de vivir.

Huda Hegazi, Gaza

frr/hnb