Los colonos israelíes irrumpieron en el recinto de la Mezquita de Al-Aqsa a través de la Puerta de los Magrebíes, bajo una fuerte protección de la policía israelí y realizaron oraciones talmúdicas y una postración épica cerca de la Puerta de la Misericordia y la Cúpula de la Roca, como parte de los intentos de imponer una división temporal y espacial.
Las fuerzas policiales israelíes reforzaron las medidas de seguridad en los accesos al recinto y sometieron a controles a los fieles palestinos que acudían a la mezquita, llegando a confiscar temporalmente documentos de identidad en algunas de las puertas exteriores, informó el Departamento del Waqf Islámico de Jerusalén —la institución administrativa oficial (dependiente del Ministerio jordano de Dotaciones Religiosas) encargada de gestionar y custodiar los lugares sagrados islámicos de Al-Quds—.
Las incursiones se intensificaron en junio, extendiéndose desde mayo, mes en el que se produjo la entrada de más de 10 000 colonos en la mezquita y el avance de 15 planes de asentamiento que atentan contra la identidad demográfica y geográfica de Al-Quds.
Los palestinos advierten que estas acciones forman parte de una política destinada a alterar el estatus de la ciudad y de sus lugares sagrados, mientras reiteran su derecho a Jerusalén Este como capital de su futuro Estado, conforme al derecho internacional.
ncl
