• El ministro de seguridad nacional del régimen de Israelk, Itamar Ben Gvir (centro), visita la prisión de Nafha, 6 de enero de 2023.
Publicada: sábado, 7 de enero de 2023 6:25

El ministro de seguridad del régimen de Israel, Itamar Ben Gvir, provoca otro escándalo al visitar una cárcel donde se encuentran prisioneros palestinos.

El ministro israelí de extrema derecha, que atrajo el revuelo internacional al irrumpir en el complejo de la Mezquita Al-Aqsa, genera otra controversia al visitar, el jueves, la prisión israelí de alta seguridad Nafha, situada en el sur de los territorios ocupados.

El ministro afirmó que había visitado las instalaciones penitenciarias para “asegurarse” de que los palestinos encarcelados allí “no obtengan mejores condiciones” como resultado de la reciente renovación de la prisión.

“Y me alegró ver que el servicio de prisiones de Israel no tiene la intención de mejorar sus condiciones de detención”, expresó Ben Gvir respecto a los reclusos palestinos, a quienes Israel considera culpables de “delitos contra la seguridad”, una categorización que aplica el régimen de Tel Aviv para describir las operaciones de resistencia palestina.

Conforme al diario israelí Haaretz, el ministro israelí puso de manifiesto que continuará realizando controles sobre las prisiones para asegurarse de que los detenidos palestinos no tengan “derechos excesivos”.

HAMAS advierte de “escalada peligrosa”

El Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), con sede en la Franja de Gaza, repudió la nueva controvertida visita y alertó de que podría derivar en “una escalada peligrosa”.

La visita de Ben Gvir a la prisión Nafha tiene como objetivo “oprimir a los presos y endurecer sus condiciones asfixiantes. Es un comportamiento criminal sin precedentes hacia ellos”, apuntó HAMAS y advirtió de que no permanecerá en silencio ante medidas tan provocativas.

Ben Gvir había irrumpido el martes en el recinto de la Mezquita Al-Aqsa en la santa y ocupada ciudad vieja de Al-Quds (Jerusalén). El complejo es considerado por los musulmanes como su tercer lugar más sagrado.

 

Israel, que se considera a sí mismo propietario de los territorios palestinos, sueña desde el inicio de su ocupación con la destrucción de este centro de culto a fin de transformarlo en un templo judío.

La irrupción de Ben Gvir en la Explanada de las Mezquitas de Al-Quds, tuvo lugar pocos días después de que juramentara el gabinete del nuevo primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y fue condenada enérgicamente por numerosos países y organizaciones árabes e islámicas.

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