Publicada: martes, 9 de marzo de 2021 20:28
Actualizada: martes, 9 de marzo de 2021 21:48

Una base iraquí que alberga a tropas estadounidenses fue atacada con al menos 10 cohetes en la provincia iraquí de Al-Anbar, en el oeste de Irak.

Un oficial militar y dos soldados estadounidenses perdieron la vida como consecuencia de dicho ataque, según comunicaron medios locales iraquíes.

No obstante, el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) informó que el incidente estaba siendo investigado, pero que no había informes de víctimas entre las tropas estadounidenses y nadie se ha atribuido la autoría. 

“Gracias a Dios, el cohete no mató a nadie, pero un individuo, un contratista, murió de un ataque al corazón. Estamos trabajando para identificar quién es el responsable y emitiremos juicios”, aseguró el presidente de EE.UU., Joe Biden, al respecto.

Dicho ataque se produjo a menos de una semana después de que Biden ordenara bombardeos contra posiciones de las fuerzas populares iraquíes en la frontera con Siria. Se trata de combatientes iraquíes que luchan contra el grupo terrorista Daesh tanto en Irak como en Siria.

El secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, afirmó que los ataques contra las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) en la frontera con Siria “tenían como objetivo reducir la escalada de tensión en la región”.

Pero, el ataque de represalia de las fuerzas iraquíes podría sugerir que los bombardeos de Biden contra Siria hicieron cualquier cosa menos “reducir la escalada”.

Biden se apresuró

Biden se apresuró mucho, cuando dijo que el ataque de Al-Hashad Al-Shabi no dejó muertos, ya que, en realidad, ese ataque fue solo una advertencia contra la presencia ilegal de EE.UU. en las zonas fronterizas iraquí-sirios.

La decisión de Biden de autorizar un ataque contra blancos de fuerzas populares iraquíes fue tan equivocada que ni él mismo pudo comprenderlo. El ataque de represalia iraquí demostró que Biden tiene que pensar en la vida de sus propios soldados desplegados en las bases iraquíes antes de cualquier acción aventurera en la región de Asia Occidental.

El Pentágono más prudente que Biden

El Pentágono dijo que era demasiado pronto para concluir que los misiles aparentemente habían sido disparados desde varios puntos al este de la base Ain Al-Asad. El portavoz del Pentágono, John Kirby, aseguró: “no podemos identificar de inmediato a los autores de estos ataques. Primero debemos determinar el alcance del daño”.

A su vez, la nueva portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en una conferencia de prensa, indicó que Estados Unidos estaba investigando el alcance de los daños y tratando de identificar a los responsables.

En Irak, la agencia británica de noticias Reuters, citando a un funcionario del Comando de Operaciones de Bagdad, informó que el ataque fue llevado a cabo desde un lugar ubicado a unos 8 km de la base de Ain Al-Asad. Mientras una fuente de seguridad y otro funcionario del Gobierno iraquí dijeron al medio británico que los cohetes fueron disparados desde el área de Al-Bayadar, ubicado al oeste de la ciudad de Al-Baghdadi.

Respuesta contundente de la Resistencia

El ataque a la base aérea estadounidense en el oeste de Irak tuvo lugar una semana después de que EE.UU. bombardeara blancos de las fuerzas populares. De hecho, fue la primera vez que las fuerzas de la Resistencia dispararon más de 10 cohetes contra ese lugar castrense del país norteamericano; una arremetida que se considera un logro significativo en el avance militar de la Resistencia.

La Resistencia iraquí alerta que ha abierto una nueva página de resistencia, en la que sus armas aplastarán a todas las fuerzas de ocupación estadounidenses y sus bases, estén donde estén en cualquier parte del territorio patrio.

La Resistencia iraquí denuncia también que Estados Unidos, con su presencia militar en Irak, busca “garantizar los intereses de Israel y generar inestabilidad política, lo cual tendrá repercusiones en la seguridad” del país árabe. Por lo tanto, defiende su “derecho legítimo” de acabar con la ocupación estadounidense en el país.

Justificaciones desesperadas

En una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y al presidente interino del Senado, Patrick Leahy, Biden alegó que el bombardeo estadounidense contra las fuerzas populares iraquíes que luchan contra el grupo terrorista Daesh fue en respuesta a los recientes ataques con cohetes contra blancos estadounidenses en Irak.

En Irak, algunos medios de comunicación, para servir a los ocupantes estadounidenses y ganarse el apoyo del nuevo inquilino de la Casa Blanca, han responsabilizado a los grupos de la Resistencia por el ataque a la base estadounidense en Erbil.

¿Qué debería hacer Biden?

Biden nunca se habría embarcado en una aventura así, de atacar las fuerzas populares, si hubiera revisado el archivo de las experiencias de los soldados estadounidense en Irak después de la invasión de 2003.

Hay que recordarle a Biden que la forma más segura para salvar la vida de sus tropas es salir de Irak. Deben buscar un lugar que no tenga grupos de Resistencia que luchan con firmeza contra cualquier ocupación extranjera.

Biden ..sé sensato .. Hay hombres poderosos en Irak que no le temen a las bases, ni a los aviones y misiles de Estados Unidos. Estos hombres valientes son quienes harán responder por cada crimen estadounidense. Y el mejor ejemplo de tal valentía es cuando lanzaron cohetes contra la base estadounidense más grande en Irak sin ningún miedo.

Por Mohsen Khalif Zade