• Los dolientes iraníes acompañan el féretro de su Líder mártir, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en un funeral histórico en Mashad, 9 de julio de 2026.
Publicada: jueves, 9 de julio de 2026 19:06

Millones de iraníes participan en Mashad en la ceremonia de despedida de su Líder mártir, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en medio de un amplio despliegue de homenaje y duelo.

Mashad ha acogido este jueves a millones de personas que llegaron desde distintos puntos de Irán para despedir a su hijo más ilustre, el Líder mártir de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

No es solo un funeral. Es el último adiós de una nación agradecida y revolucionaria a un líder que consagró su vida al engrandecimiento, fortalecimiento y progreso de su país, así como a la unidad y la dignidad de los musulmanes.

Hombres, mujeres, ancianos y niños, con lágrimas en los ojos y portando banderas y retratos del Líder mártir, acompañaron el cortejo fúnebre en una jornada marcada por el dolor, el recogimiento y las muestras de lealtad.

La multitud fue tan numerosa que el avance del cortejo por las calles quedó prácticamente paralizado durante varias horas.

Ante la imposibilidad de continuar el recorrido entre la multitud, las autoridades decidieron trasladar el féretro por vía aérea hasta el santuario del octavo Imam chií, el Imam Reza (P), donde millones de fieles aguardaban para participar en las oraciones fúnebres.

 

 

 

 

Las imágenes difundidas por la televisión iraní mostraron una marea de personas vestidas de negro y muchos con banderas rojas que simbolizaban el llamado a vengar la sangre de su Líder mártir.

 

Para numerosos asistentes, el funeral no solo representó una ceremonia de despedida y duelo, sino también una renovación del compromiso con el camino, el legado político y religioso y los ideales de este incansable Líder.

 

Los dolientes portan una gran bandera y pancartas en las que exigen venganza contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al que califican de asesino, durante el funeral del líder mártir de la Revolución Islámica en la avenida Imam Reza, en dirección al santuario sagrado del Imam Reza (p).

 

Con la sepultura en el santuario del Imam Reza (P), uno de los lugares más sagrados para los chiíes, concluirá una jornada que quedará grabada en la memoria de millones de iraníes como una de las despedidas más multitudinarias y emotivas de la historia reciente del país, así como del mundo.

 

 

La ceremonia en Mashad pondrá fin a varios días de homenajes que comenzaron en Teherán y Qom, y continuaron en Irak, donde millones de personas participaron en las procesiones fúnebres.

El Líder mártir, junto con los de cuatro miembros de su familia —su hija, su yerno, su nieta y su nuera— cayeron mártires el 28 de febrero durante la reciente guerra de agresión estadounidense-israelí contra el país.

Después de Teherán y Qom, se celebró una histórica ceremonia de despedida en la ciudad iraquí de Nayaf, donde se encuentra el santuario del primer Imam chií, el Imam Ali (P), así como en Karbala, donde se ubican los santuarios del tercer Imam chií, Imam Husein (P), y de su hermano el Hazrat Abás (P), con motivo de los actos conmemorativos.

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