El mandatario iraní recibió el jueves por la tarde al jefe del Ejército pakistaní, Asim Munir, quien se encuentra en Teherán desde la víspera al frente de una delegación militar de alto nivel para trasmitir un mensaje de Estados Unidos a Irán.
Durante ficho encuentro, Pezeshkian afirmó que el origen de muchas guerras e inestabilidad en la región se debe a las acciones del régimen israelí mientras que puso en entredicho la agresión criminal e ilegal de Estados Unidos y del régimen sionista contra Irán. “¿Con qué autorización y por qué razón se llevaron a cabo estas acciones, que martirizaron a nuestro gran Líder, destruyeron escuelas y hospitales, y derramaron sangre de nuestros niños y personas inocentes?”, denunció.
El mandatario precisó que Irán no busca la inestabilidad en la región y desea desarrollar relaciones fraternales con los países vecinos y con la región.
Destacando el papel de Pakistán como un país islámico en la búsqueda del cese de la guerra, el presidente declaró que otros países islámicos deberían adoptar un enfoque similar, porque en este caso, los enemigos de la comunidad islámica no podrán lograr sus objetivos.
Haciendo hincapié en la adhesión de Irán a los marcos jurídicos internacionales, Pezeshkian dejó en claro que la República Islámica de Irán busca hacer realidad los derechos de su pueblo dentro del marco del derecho internacional, y tras el fin de la guerra, es esencial que los países de la región fortalecieran la cooperación mutua y allanaran el camino hacia una paz y seguridad sostenibles.
Al plantear la cuestión de que los países de la región pueden garantizar su seguridad de forma independiente, Pezeshkian señaló que así como Europa gestiona su seguridad a través de mecanismos como la OTAN, los países islámicos también pueden resolver sus problemas en el marco de la cooperación colectiva, basándose en los puntos en común religiosos y culturales.
Tras afirmar que la guerra no beneficia a ninguna de las partes, el dignatario aseveró que Estados Unidos no ganará este conflicto, y serán los países de la región y del mundo los que sufran graves pérdidas.
El presidente también señaló la desconfianza del pueblo iraní hacia Estados Unidos debido a las reiteradas violaciones de compromisos, los ataques durante las negociaciones y los asesinatos de funcionarios, y enfatizó que, a pesar de estas circunstancias, la República Islámica siguió por este camino apoyándose en las relaciones fraternales con países amigos, incluido Pakistán, pero por supuesto defendería con firmeza los intereses de su nación.
📷 El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, se reúne con el comandante del Ejército de Pakistán, Asim Munir, en Teherán. pic.twitter.com/AKt5mZtA1b
— HispanTV (@Nexo_Latino) April 16, 2026
En referencia a los acontecimientos actuales en la región, el mariscal de campo pakistaní Asim Munir, por su parte, declaró, aunque esta guerra terminaría, la región no volvería a su situación anterior, y todos los países deberían cooperar para la reconstrucción, la estabilidad y la paz de la región.
También hizo hincapié en la importancia de continuar esta colaboración, destacando el apoyo de China, Arabia Saudí, Egipto y Turquía a los procesos diplomáticos durante esta crisis.
Haciendo hincapié en los esfuerzos que se están realizando para poner fin a la guerra, Asim Munir declaró que la guerra no lograría nada más que destrucción y daños.
El titular pakistaní también presentó un informe sobre el progreso de las negociaciones y expresó su esperanza de que se alcanzara un acuerdo y se pusiera fin a la guerra en un futuro próximo.
El alto mando castrense pakistaní ha sostenido reuniones con diversas autoridades iraníes clave en el proceso para la continuación de los diálogos entre Irán y Estados Unidos.
Pakistán está actuando como facilitador entre Estados Unidos e Irán y, durante el fin de semana, acogió los encuentros de más alto nivel entre Washington y Teherán desde 1979, que, sin embargo, no llegaron a ninguna conclusión.
Se están realizando gestiones para una posible segunda ronda de conversaciones, que según Estados Unidos podría celebrarse en Islamabad.
Este impulso diplomático se produce mientras continúa vigente el alto el fuego de dos semanas entre Irán y Estados Unidos, mediado con éxito por Pakistán. La tregua se estableció el 8 de abril tras 40 días de intensos combates que comenzaron el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra ilegal y no provocada contra Irán.
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