El sondeo, cuyos resultados fueron publicados el martes por la emisora pública israelí KAN, indica que el 57% de los colonos cree que Israel no ha conseguido ninguna victoria en ninguna guerra desde el 7 de octubre de 2023, cuando el régimen lanzó una guerra genocida contra la asediada Franja de Gaza.
Según la encuesta, solo el 28% percibe éxitos en al menos un ámbito y el 15% se muestra indeciso.
Estos hallazgos se producen tras más de dos años de devastadores ataques israelíes contra la franja costera, que se cobraron la vida de más de 70 000 palestinos y dejaron muchos heridos, así como fuertes ataques contra el Líbano e Irán, junto con bombardeos en Yemen y Siria y la continua destrucción en Cisjordania ocupada.
Asimismo, los resultados del sondeo indican que la confianza en el ejército sigue siendo baja: solo el 17% considera exitosas las operaciones en Siria y apenas el 16% opina lo mismo sobre Gaza e Irán.
El pesimismo público se extiende a otros frentes: la percepción de éxito cae al 14 % en el Líbano, al 12 % en Yemen y a tan solo el 11 % en la Cisjordania ocupada.
La encuesta también pone de manifiesto la profunda preocupación por la seguridad: el 73 % de los encuestados cree que la continua presencia del movimiento de Resistencia palestino HAMAS, con base en Gaza, y del movimiento de Resistencia libanés Hezbolá, supone una amenaza directa de un escenario similar al del 7 de octubre, mientras que solo el 10 % rechaza esa posibilidad y el 17 % se muestra indeciso.
Los resultados de la encuesta se dan a conocer en un momento en que las fuerzas israelíes han comenzado a retirarse del sur del Líbano.
El periódico israelí Maariv describió la campaña como un fracaso y un motivo de amargura, señalando que las tropas se retiran ante los constantes ataques de Hezbolá, incluidos los ataques con drones que han puesto de manifiesto graves debilidades.
Añadió que los colonos israelíes en el norte de los territorios ocupados han sido abandonados a su suerte, lo que subraya la creciente insatisfacción con el resultado de la llamada Operación Rugido del León, ofensiva que llevó a cabo Israel de manera coordinada con Estados Unidos contra Irán desde finales de febrero.
La encuesta también reveló divisiones en torno a los problemas legales del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu: el 56 % apoyaba el indulto por cargos de corrupción, frente al 26 % que se oponía y el 18 % que estaba indeciso.
Netanyahu, quien solicitó un indulto presidencial el 30 de noviembre sin admitir su culpabilidad ni dimitir —a pesar de los requisitos legales—, enfrenta tres casos de corrupción en curso relacionados con fraude, soborno y abuso de poder.
Su comparecencia ante el tribunal se retrasó nuevamente el 27 de abril debido a un grave incidente de seguridad en el sur del Líbano, mientras sus críticos lo acusan de prolongar las guerras para dilatar los procesos judiciales.
Mientras tanto, la Corte Penal Internacional (CPI) ha incluido a Netanyahu en su lista de personas buscadas desde 2024, emitiendo órdenes de arresto contra él y el exministro de asuntos militares, Yoav Gallant, por su papel en el genocidio de Gaza, así como por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
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