“La Comisión para los Asuntos Internacionales tomó la decisión de apoyar el decreto sobre el cese de las relaciones diplomáticas con Rusia”, escribió el miércoles el diputado ucraniano Valdímir Parasiuk en su cuenta en la red social de Facebook.
Detalló que "el debate duró casi una hora”, mientras calificó de “muy difícil” observar el desacuerdo de algunos diputados a quienes acusó de ser “abogados” de Rusia. Agregó que ahora la sentencia deberá ser aprobada en la sesión del Parlamento.
La Comisión para los Asuntos Internacionales tomó la decisión de apoyar el decreto sobre el cese de las relaciones diplomáticas con Rusia”, escribió el diputado ucraniano Valdímir Parasiuk en su cuenta en la red social de Facebook.
La península de Crimea se incorporó a mediados de marzo de 2014 al territorio ruso, una vez declarada su independencia respecto a Ucrania mediante un referéndum en el que el 96,8 por ciento de los participantes votó a favor de la secesión.
El hecho provocó tensiones entre Kiev y Moscú hasta que en enero pasado el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, anunció estar buscando ayuda de EE. UU. y de la Unión Europea (UE) para poder recuperar de Rusia la península de Crimea.
Según el citado legislador ucraniano, opositores a la ruptura de relaciones diplomáticas con el Kremlin señalaron que es "incorrecto y poco ético", ya que muchos ciudadanos ucranianos trabajan en Rusia, además de que dicho decreto influiría negativamente en las relaciones de las dos naciones.
Por su parte, el presidente de la Rada Suprema, Vladímir Groisman, anunció en la misma jornada del miércoles que la crisis de su país empeora: “En las condiciones de la crisis actual, mientras tardamos, cada día se intensifica y la gente se sentirá más decepcionada, puesto que no verá una solución de sus problemas”.
El proyecto de ruptura diplomática, que según Kiev se realizó para mejorar su “seguridad nacional” frente a Moscú fue presentado en la Rada Suprema el 15 de marzo.
Desde abril de 2014, las regiones orientales de Ucrania, sobre todo Lugansk y Donetsk, son escenarios de conflictos entre las fuerzas de Kiev y los independentistas que se han cobrado la vida de unas 8000 personas, además de dejar 1,3 millones de desplazados internos.
Tanto Kiev como Estados Unidos y sus aliados han acusado en múltiples ocasiones a Rusia de apoyar a los independentistas y tratar de desestabilizar Ucrania. Sin embargo, Rusia ha desmentido categóricamente las acusaciones.
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