• Henoko, parte de la prefectura de Okinawa, Japón, donde está prevista la reubicación de la Estación Aérea del Cuerpo de Marines (MCAS, por sus siglas en inglés ) Futenma.
Publicada: martes, 4 de agosto de 2015 12:58
Actualizada: martes, 4 de agosto de 2015 18:17

Japón suspenderá la reubicación de la base militar estadounidense en la prefectura nipona de Okinawa durante un mes para suavizar las tensiones con los opositores locales.

El aplazamiento de la reubicación planificada de la Estación Aérea del Cuerpo de Marines (MCAS, por sus siglas en inglés ) Futenma entrará en vigor el lunes 10 de agosto, ha anunciado este martes el secretario jefe del Gabinete japonés, Yoshihide Suga, citado por la agencia japonesa Kyodo.

Los planes de construcción para la reubicación de la base militar, desde la ciudad okinawense de Ginowan a la zona costera y menos poblada de Henoko, han provocado enfrentamientos intermitentes por las preocupaciones ambientales y la oposición a la presencia militar estadounidense en Japón.

Suga ha añadido que Tokio mantendrá "consultas intensivas" con las autoridades locales para resolver la disputa en curso.

Asimismo, el secretario jefe ha confirmado que el primer ministro, Shinzo Abe, tiene previsto reunirse con el gobernador de Okinawa, Takeshi Onaga, el viernes.

Miles de residentes de la isla japonesa de Okinawa protestan el 17 de mayo de 2015 contra la construcción de nueva base militar de EE.UU. en la zona.

 

Onaga es un firme opositor de este plan de reubicación, y se comprometió el mes pasado a desafiar el plan del Gobierno central nipóncancelando la decisión de su predecesor Hirokazu Nakaima de ceder tierras para facilitar el traslado de la base aérea Futenma, ubicada en Ginowan (en la isla de Okinawa).

Esta reubicación nace de las masivas protestas anteriores de los lugareños contra la presencia militar estadounidense así como políticos en Okinawa, tras las que Washington planeó trasladar su base aérea del Cuerpo de Marines de Futenma desde Ginowan, hacia el norte de Okinawa.

El ministro de Defensa japonés, Gen Nakatani, y su homólogo estadounidense, Ashton Carter, reafirmaron el plan de reubicación en abril, que forma parte de un acuerdo intergubernamental de 2006.

Los habitantes denuncian que la presencia de los militares norteamericanos ha aumentado los casos de criminalidad, entre ellos delitos sexuales que perpetraron varios infantes de la marina estadounidense, muchos de los cuales, hasta el momento, no han sido llevados ante la justicia.

Más de la mitad de los 47.000 desplegados en Japón se encuentran en Okinawa, y se estima que las instalaciones militares representen casi el 18 por ciento de toda la masa terrestre de la prefectura.

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