Desligar la edad legal de jubilación a la esperanza de vida, asegurar el futuro relevo generacional o facilitar el acceso a las pensiones para las mujeres, son algunas de las reivindicaciones de los ciudadanos.
En Italia preocupa y mucho el asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones. Pero el precio que tendrán que pagar los trabajadores actuales y los jóvenes, preocupa aún más. Miles de ciudadanos se han echado hoy a la calle de varias ciudades italianas para protestar contra una propuesta de reforma del gobierno, que consideran insuficiente.
Italia es uno de los países europeos que decidió ligar la edad legal de jubilación a la esperanza de vida. Se prevé que para 2019 los italianos ya tengan que trabajar hasta los 67 años para poder jubilarse. Esta es una línea roja de la Comisión Europea (CE), que lo considera vital para la sostenibilidad. Sin embargo, los italianos son los segundos europeos que más tardan en jubilarse.
El gobierno propone desligar 15 profesiones de riesgo de este aumento de la edad legal de jubilación, pero el principal sindicato italiano, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), asegura que esta medida solo beneficiaría al 10 % de los pensionistas.
Los manifestantes han alertado del peligro para el sistema de pensiones si no se asegura el relevo generacional.
De los 18 millones de personas que cobran una pensión en Italia, cerca del 65 % ingresa una cantidad inferior a 750 euros, según el Instituto Nacional de Previsión Social Italiano. Con estos datos y con un porcentaje cercano al 35 % de paro juvenil, los más jóvenes miran con temor el futuro de las pensiones.
Rubén Martínez, Roma.
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