En un ejercicio de total madurez política y tolerancia, la presidenta Xiomara Castro estrechó la mano de los periodistas que meses atrás la insultaban, ofendían y menospreciaban. Aprovecho su día de celebración para mostrar más altura moral que muchos de los asistentes, al prometer una libertad de prensa total durante su gobierno.
El acto fue realizado por el colegio de periodistas de Honduras, fuertemente criticado por la población por sus posiciones a favor del régimen de Hernández. Pero aún con esos señalamientos el gobierno se presentó al lugar.
Una solicitud hecha por los periodistas fue la despenalización de los delitos contra el honor, que fueron llevados al ámbito penal por la dictadura de Hernández.
En la administración de la presidenta Castro el vínculo con la prensa ha sido modificado, durante el régimen de Hernández se basó en el pago de millonarias sumas de dinero por apoyar su régimen, en la actualidad es una relación de respeto mutuo.
Una decena de asesinatos contra periodistas y comunicadores sociales siguen en la impunidad, muchos de estos cometidos durante el golpe de estado del año 2009.
Dassaev Aguilar, Tegucigalpa.
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