Las escenas se repiten todos los días en las afueras de la Fuerza Aérea de Guatemala, familiares reencontrándose después de meses o años separados por la necesidad de migrar y encontrar posibilidades de superarse en otras tierras; sin embargo, los reencuentros llevan consigo la obligación de pagar el costo del viaje de manera irregular hacia Estados Unidos, que oscila entre los 10 y 15 mil dólares, y la incertidumbre de encontrar cómo sostenerse en un país que los expulsó.
Sebastián, el hermano de María, pasará de ganar un promedio de 120 dólares al día a ganar el equivalente a diez dólares en Guatemala si es que encuentra trabajo, lo mismo que el sobrino de doña Lucrecia y sus conocidos.
Por esta puerta salen aproximadamente 180 guatemaltecos al día, deportados de Estados Unidos y, en la mayoría de los casos, de maneras, por decir lo menos, paupérrimas.
Las deportaciones suman 7220 en los primeros 45 días de acuerdo al portal oficial de migración, un aumento del 40 % aproximadamente en relación al 2025.
Miguel Salay, Ciudad de Guatemala.
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