Al menos cuatro fiscales de la fiscalía especial contra la impunidad del Ministerio Público de Guatemala han presentado su renuncia en los últimos días por temor a represalias en su contra producto de un reacomodo promovido por Consuelo Porras, jefa del ente investigador, dos de ellos se encuentran fuera del país, dos fueron capturadas por supuestas irregularidades en su desempeño como fiscales.
Los exfiscales colaboraron con la extinta Comisión internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y pertenecían a la fiscalía especial contra la impunidad, quien tuvo a su cargo decenas de casos del alto impacto, la última fiscal en ser capturada es la aún jefa de la fiscalía de Occidente a quien después de varios días de su captura aún no se le ha escuchado en audiencia de primera declaración.
Las represalias van de la mano de una serie de cambios de empleados a lo interno del Ministerio Público, las fiscalías más importantes han sido tomadas por fiscales cuestionables, analistas coinciden en que se trata de una venganza dirigida desde el ejecutivo y otros órganos del estado, la fiscal general lo rechaza y emite sus argumentos.
En una carta a la ciudadanía el exfiscal que llevó casos de alto impacto por ejemplo contra el expresidente Otto Pérez Molina entre otros comunicó su renuncia al cargo de auxiliar fiscal de la FECI, pero también declaró que se suma a la larga lista de operadores de justicia, hoy injustamente exiliados por hacer su trabajo de la mejor manera.
Otros fiscales, no solo de la fiscalía especial contra la impunidad, sino de otras áreas estarían renunciando en los próximos días debido al clima de incertidumbre y un ambiente adverso de la mano de la fiscal general Consuelo Porras.
Miguel Salay, Ciudad de Guatemala
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