Ancianos, mujeres, niños y hombres adultos que viven a lo largo de la vía férrea en Guatemala protestaron frente al congreso de la república porque el gobierno los pretende desalojar producto de negociaciones que implicarían la privatización de las vías férreas de país, negociaciones encabezadas por el presidente Alejandro Giammattei.
Según los representantes de las asociaciones de vecinos de la línea férrea el estado les tendría que proveer de al menos un terreno y capital para construir sus viviendas si quieren que abandonen las vías del tren, los montos que piden superan los ocho mil dólares por familia.
El procurador de los derechos humanos advirtió de lo lesivo para los intereses del país la firma del contrato que le cede los derechos a REMED, filial de la compañía Stella Holdings, una empresa mexicana que se propone construir infraestructura para trasladar carga comercial a lo largo de la vía férrea sin realizar un estudio de impacto social.
Los habitantes de la línea férrea están preocupados por su futuro.
Las negociaciones aún no se han definido, según expertos en temas legales el estado no puede ceder en concesión la línea férrea del país porque el 80% de las acciones son estatales privadas y no cabe el arrendamiento.
Miguel Salay, Ciudad de Guatemala.
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