De acuerdo con las inspecciones sobre el terreno y las consultas directas con las autoridades iraníes, no se encontró ninguna evidencia de que la instalación hubiera sido alcanzada.
La verificación se produce después de que Al Jazeera publicara el viernes un análisis de imágenes satelitales en el que aseguraba haber identificado aparentes impactos dentro del complejo nuclear de Bushehr entre el 7 y el 12 de julio.
Tras la publicación del informe, Press TV inició de inmediato las comprobaciones sobre el terreno y consultó a las autoridades iraníes competentes para verificar esas afirmaciones. Los resultados son concluyentes: ningún proyectil impactó dentro de la central nuclear de Bushehr durante ese periodo.
La investigación también concluyó que las imágenes satelitales difundidas por Al Jazeera no muestran ningún punto de impacto dentro de la planta, como sostenía el informe.
Los ataques estadounidenses alcanzaron zonas situadas fuera del perímetro de la instalación nuclear. El área oscurecida visible en las imágenes corresponde únicamente a un espacio verde ubicado fuera de las secciones operativas del complejo, y no a ninguna zona administrativa o sensible de la central.
La central nuclear de Bushehr, la única planta nuclear comercial en funcionamiento de Irán, permanece completamente segura y no ha sufrido daños.
Ubicada en la costa del Golfo Pérsico, en la provincia de Bushehr, la central opera con un reactor de agua a presión VVER-1000, construido en cooperación con Rusia, con una capacidad de generación de aproximadamente 1000 megavatios, que suministra electricidad a la red nacional de Irán.
La planta se ha convertido en uno de los principales focos de atención durante la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, debido a la preocupación por las consecuencias que tendría un ataque contra un reactor nuclear civil en funcionamiento.
Expertos han advertido de que cualquier ataque de gran magnitud contra Bushehr podría provocar contaminación radiactiva con efectos que se extenderían mucho más allá de las fronteras de Irán, alcanzando distintos países del golfo Pérsico.
Las autoridades iraníes han reiterado que, aunque zonas cercanas a la instalación han sido objeto de ataques, el reactor ha continuado operando de forma segura.
Esto se produce después de que Estados Unidos reanudara la semana pasada su ofensiva contra Irán con ataques dirigidos contra infraestructuras civiles en varias provincias del sur del país. La noche del jueves, EE.UU. destruyó seis puentes en la provincia de Hormozgán. Asimismo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha reiterado en varias ocasiones sus amenazas de atacar centrales eléctricas y puentes en territorio iraní.
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