• El embajador de Irán ante Naciones Unidas, Amir Said Iravani.
Publicada: viernes, 10 de julio de 2026 22:28

Irán ha denunciado que la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la Resolución 2231 carecía de base jurídica y ha agradecido el respaldo de Rusia y China.

El embajador de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Said Iravani, ha declarado este viernes, en reacción a la reunión del Consejo de Seguridad sobre la expirada Resolución 2231, que la República Islámica de Irán agradece la postura de principios adoptada por Rusia y China al oponerse a la celebración de dicha sesión, la cual, según Teherán, carecía de base jurídica, así como su rechazo a las afirmaciones de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido sobre la continuidad de la aplicación de la Resolución 2231.

Asimismo, Iravani ha agradecido a Pakistán y Somalia por haberse abstenido y no respaldar la celebración de la reunión. Ha señalado que la Resolución 2231 expiró el 18 de octubre de 2025 y que, desde esa fecha, ya no posee ninguna validez jurídica ni efecto ejecutivo.

Según ha explicado, todas las medidas, facultades, obligaciones de presentación de informes y mecanismos establecidos en virtud de dicha Resolución han concluido y ya no producen efectos legales.

 

El representante iraní ha subrayado que no existe ninguna base jurídica para la presentación de informes por parte del secretario general, la exposición de informes por parte de la Secretaría de las Naciones Unidas ni el examen de este asunto por el Consejo de Seguridad bajo el título de “no proliferación”.

Por otra parte, ha considerado que el informe del secretario general y las explicaciones presentadas por Rosemary DiCarlo, secretaria general adjunta de Asuntos Políticos y Consolidación de la Paz de la ONU, son incompatibles con el mandato de la Secretaría de las Naciones Unidas.

Iravani ha afirmado además que cualquier intento de continuar aplicando la Resolución 2231, ya sea invocando la nota número 507, prácticas consolidadas u otras justificaciones de procedimiento, es jurídicamente nulo e inválido, y ha calificado tales acciones como un claro abuso de los procedimientos y competencias del Consejo de Seguridad.

En referencia al denominado mecanismo de “snapback”, ha sostenido que la posición de Irán ha sido siempre clara y constante, y que esta postura ha sido comunicada oficialmente al secretario general y al presidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, además de contar con el respaldo de Rusia y China.

Iravani ha insistido en que Francia, Alemania y el Reino Unido carecen de legitimidad y capacidad jurídica para recurrir al mecanismo de snapback. Según ha afirmado, estos países se abstuvieron durante años de cumplir sus compromisos en el marco del JCPOA (nombre oficial del acuerdo nuclear alcanzado en 2015 entre Irán y el entonces Grupo 5+1, integrado por EE.UU., Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania) y de la Resolución 2231.

Posteriormente, apoyaron ataques militares ilegales contra Irán, incluidos los dirigidos contra instalaciones nucleares pacíficas iraníes bajo las salvaguardias de la AIEA.

Ha añadido que la parte que ha incumplido de manera sustancial sus obligaciones no puede invocar los derechos derivados del mismo instrumento jurídico. Por ello, desde la perspectiva de Irán, los tres países europeos no cuentan con base jurídica ni procedimental para presentar reclamaciones contra Irán en el marco de la Resolución 2231.

El embajador iraní ha recordado igualmente que en septiembre de 2025 no existía consenso en el Consejo de Seguridad sobre este asunto y que, por ello, el Consejo no pudo adoptar ninguna decisión.

Ha agregado que la incapacidad del Consejo para actuar no confiere validez jurídica a las reclamaciones de los tres países europeos, ya que, conforme al derecho internacional, un procedimiento ilegal no puede generar derechos ni obligaciones jurídicas.

Iravani ha rechazado las acusaciones formuladas por EE.UU., Francia y el Reino Unido sobre el programa nuclear pacífico de Irán y ha afirmado que dichas acusaciones constituyen un intento de distorsionar la Resolución 2231, tergiversar los hechos y utilizar al Consejo de Seguridad con fines políticos limitados.

Irán, China y Rusia han mantenido de forma sistemática que la expiración de la Resolución 2231 puso fin de forma definitiva a todas las medidas y restricciones del Consejo de Seguridad vinculadas al programa nuclear iraní.

En una carta conjunta presentada a las Naciones Unidas tras la expiración de la resolución, los tres países afirmaron que la conclusión de la Resolución 2231 marcaba el fin del examen por parte del Consejo de Seguridad de la cuestión nuclear iraní, al tiempo que rechazaban los nuevos intentos de utilizar el Consejo para reactivar mecanismos caducados.

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