Un informe publicado el viernes por The Grayzone señaló que el director general del MI5, Kenneth Douglas McCallum, y la exjefa del MI5, Eliza Manningham-Buller, trabajaron discretamente para impulsar la designación del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán como organización terrorista y ampliar las facultades de seguridad del Estado antes de que se adoptara la medida.
McCallum abordó la propuesta de proscribir al CGRI con la entonces secretaria de Interior en la oposición, Yvette Cooper, en 2023, al tiempo que reconoció que su “beneficio operativo directo” probablemente sería “modesto”.
A pesar de reconocer su limitado impacto práctico, McCallum dijo a Cooper que seguía siendo “sensato contemplar” la concesión de tales facultades a las autoridades, mientras el Reino Unido debatía si proscribir formalmente al CGRI.
Los correos electrónicos filtrados mostraron que la designación del Cuerpo de Guardianes cobró impulso en medio de afirmaciones falsas de funcionarios de seguridad británicos, según las cuales Irán había estado involucrado en planes dentro del Reino Unido, incluidas declaraciones de McCallum en las que aseguraba que el MI5 había frustrado múltiples amenazas relacionadas con el país persa, sin presentar ninguna prueba al respecto.
El Gobierno británico designó oficialmente al CGRI como organización terrorista el 13 de julio, otorgando a las autoridades mayores facultades para procesar a personas por actividades destinadas a apoyar o promover al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán en virtud de las denominadas leyes antiterroristas británicas.
El informe también vinculó la campaña de inteligencia con la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional, una controvertida legislación que amplió las facultades del Gobierno para actuar contra actividades consideradas amenazas para la seguridad nacional.
En un correo electrónico filtrado, McCallum agradeció a Manningham-Buller su ayuda para sacar adelante la legislación. “Muchas gracias por su apoyo (y perseverancia) para lograr sacar adelante la Ley de Seguridad Nacional”, escribió McCallum.
El informe señaló que la legislación introdujo delitos dirigidos contra la divulgación no autorizada de información estatal, mientras que los debates parlamentarios hicieron referencia explícita a la necesidad de prevenir futuras filtraciones de información del tipo “WikiLeaks”.
The Grayzone también citó las advertencias de abogados involucrados en la redacción de la legislación, quienes señalaron que la Ley podría tener un “efecto disuasorio” sobre el ejercicio legítimo del periodismo.
La correspondencia filtrada mostró que McCallum continuó promoviendo advertencias sobre amenazas extranjeras, incluidas afirmaciones infundadas de que Irán había llevado a cabo operaciones contra objetivos británicos.
En octubre de 2024, Manningham-Buller elogió las advertencias públicas de McCallum sobre seguridad, al escribir: “No podrías haber esperado una cobertura más amplia. Espero que ayude con la SR”, en referencia a la revisión del gasto del Gobierno.
El informe señaló que el intercambio puso de relieve cómo las afirmaciones sobre amenazas extranjeras fueron utilizadas para respaldar las demandas de un aumento de los recursos destinados a los servicios de inteligencia, después de que el Gobierno anunciara un incremento del siete por ciento en el gasto para las operaciones de inteligencia nacional y extranjera.
arz/
