• Daniel Kawczynski (izda. en el monitor), un legislador conservador británico, participa en un evento contra Catar, septiembre de 2017.
Publicada: domingo, 11 de febrero de 2018 14:17

Daniel Kawczynski, un legislador conservador y fuerte defensor de Arabia Saudí, aceptó 20.000 dólares para ayudar a organizar una conferencia en contra de Catar, descrita por los activistas como un intento para reunir apoyo para dar un golpe de Estado en el país del Golfo Pérsico.

El diputado conservador, apodado en los medios con el mote de “el honorable miembro por Arabia Saudí” por sus estrechos vínculos con este país árabe, recibió un salario de 15.000 libras (20.700 dólares) para ayudar a organizar y luego hablar en la controvertida conferencia de oposición catarí celebrada en Londres (capital británica).

Según revela este domingo el portal Buzzfeedlas cifras publicadas en el Registro de Intereses Financieros de los Miembros del Parlamento británico revelan que Kawczynski, un exasesor del ex primer ministro británico David Cameron, recibió este dinero de parte de Akta Group Ltd., una empresa de relaciones públicas, por asesorar y luego hablar en la “Conferencia de Seguridad Global y Estabilidad de Catar” en septiembre de 2017.

El evento fue catalogado como un espacio para unir a “cientos de figuras políticas, académicos, comentaristas y cataríes de renombre mundial”, pero no participó tanta gente como los organizadores esperaban y fue rechazado por los analistas como un intento de promover un golpe de Estado en Catar.

 

La conferencia fue organizada por un exiliado catarí, contó con el apoyo de la British Monarchist Society —una oscura organización monárquica británica— y fue promovida por uno de los ex relaciones públicas del expresidente estadounidense Bill Clinton. Casi todos los debates fueron fuertemente críticos con el actual Gobierno de Catar.

En junio de 2017, Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Egipto rompieron sus relaciones diplomáticas con Catar tras acusar a este país de apoyar el terrorismo y reprocharle la mejoría en sus relaciones con Irán. También le impusieron un férreo boicot económico.

Catar, que niega tajantemente cualquier apoyo de su parte al terrorismo, ha anunciado una y otra vez su disposición a solventar la disputa con sus vecinos árabes por medio del diálogo, pero la crisis sigue su curso pese a los esfuerzos de algunos mediadores.

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