El sheij Hassan Ezzedine, miembro del Parlamento libanés, ha declarado este martes que ninguno de los objetivos mencionados en el acuerdo “humillante” llegará a materializarse, ya que, ha agregado, dicho pacto fue impuesto por Estados Unidos al gobierno libanés en beneficio del régimen de Tel Aviv.
“Mientras tanto, la República Islámica de Irán, que ha demostrado ser superpotencia regional y ha puesto de manifiesto su capacidad para gestionar tanto la guerra como el proceso de negociación, gracias a sus capacidades y recursos políticos, militares, de seguridad, económicos y geopolíticos”, ha afirmado.
El parlamentario libanés ha señalado que nadie olvidará jamás que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tuvo otra opción que firmar públicamente un memorando de entendimiento con Irán (MoU, por sus siglas en inglés), cuya primera cláusula subraya la necesidad de un alto el fuego integral en el Líbano y de la retirada completa de las fuerzas de ocupación israelíes del sur del territorio libanés.
Ezzedine ha afirmado que el Líbano sigue siendo una prioridad estratégica para Irán y que la República Islámica no dejará este asunto en manos de ninguna otra parte.
“La ecuación que Teherán ha establecido sigue vigente y continuará siéndolo. Advertimos que, si el gobierno libanés insiste en este camino equivocado, deberá asumir plena responsabilidad por todas las posibles consecuencias. Determinaremos nuestras acciones en función de cómo evolucionen las circunstancias”, ha declarado.
El legislador ha añadido que el gobierno de Beirut ha violado la Constitución libanesa mediante el denominado “acuerdo de rendición” con Israel.
El gobierno libanés merece ser castigado y procesado judicialmente
Ezzedine ha sostenido además que el presidente del Líbano, Joseph Aoun, conforme al artículo 52 de la Constitución del Líbano, tiene autoridad para negociar con países con los que el Líbano mantiene relaciones diplomáticas, pero no con el régimen israelí, al que se considera un enemigo.
“Además, cualquier acuerdo o tratado requiere la aprobación del Consejo de Ministros y posteriormente del Parlamento, ya que negociar con el enemigo está prohibido por la Constitución, y quien intente hacerlo deberá rendir cuentas y enfrentarse a acciones judiciales”, ha señalado el legislador.
Ha agregado que el acuerdo firmado por el gobierno libanés con Tel Aviv equivale al reconocimiento del régimen ocupante, lo cual contradice la Constitución y las leyes fundamentales del Líbano.
Asimismo, ha sostenido que toda persona que intente poner fin a la enemistad con Israel y busque eximirlo de su oscuro historial asumirá plena responsabilidad por los crímenes cometidos por el régimen ocupante.
El agradecimiento de Netanyahu al gobierno de Beirut revela la magnitud de su traición
El parlamentario ha afirmado que el gobierno deberá asumir la responsabilidad por todas las consecuencias que pueda acarrear el acuerdo que irán manifestándose gradualmente en los próximos días.
“Advertimos a las autoridades libanesas que no caigan en la trampa de los arreglos de seguridad plasmados en este humillante acuerdo, mediante los cuales el enemigo sionista intentará engañarnos abiertamente, condicionando su retirada del sur del Líbano al desarme de Hezbolá. Sin embargo, el movimiento de resistencia constituye la única fuerza de disuasión frente a Israel y es el garante de la independencia y la soberanía del Líbano”, ha continuado.
Según Ezzedine, el agradecimiento del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al gobierno de Beirut “basta para condecorar a las autoridades libanesas con la medalla de la humillación y la vergüenza que les ha otorgado Netanyahu”.
“Esto pone de manifiesto la profundidad de la traición al pueblo libanés y constituye una flagrante violación de la responsabilidad nacional y moral que los funcionarios libaneses están llamados a respetar”.
Ezzedine ha descrito toda la sangre derramada en defensa del Líbano como la fuente de la fortaleza del país.
Ha añadido que Hezbolá, junto con sus aliados del Movimiento Amal y ciudadanos de distintos sectores de la sociedad libanesa, evaluará la situación para decidir qué mecanismos y métodos será necesario adoptar.
“Instamos a todos aquellos que depositan sus esperanzas en este vergonzoso acuerdo y creen erróneamente que se les ha presentado una oportunidad favorable a que se tomen un tiempo para reflexionar, porque el juego del engaño apenas ha comenzado y, lamentablemente, sus apuestas están condenadas al fracaso”, ha concluido.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció el viernes que se había alcanzado un “acuerdo marco” entre el Líbano e Israel, considerándolo un primer paso al que posteriormente se le dará un marco legal, en un momento en que el régimen israelí continúa su agresión contra el Líbano, que provoca mártires, heridos y una destrucción generalizada en pueblos y aldeas.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, también consideró el acuerdo como “un gran logro para Israel y un golpe para Irán, que está tratando de forzar nuestra retirada del sur del Líbano”, y señaló que el ejército israelí permanecerá en la “zona de seguridad” y no permitirá el regreso de los residentes hasta que Hezbolá “sea desarmado”.
mnj/ncl
