En el marco del aniversario de la devastadora explosión que asoló, el 4 de agosto de 2020 el puerto de Beirut, y causó la muerte de más de 200 personas, el subsecretario general del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), el sheij Naim Qasem, rechazó el miércoles cualquier vínculo de la agrupación con esta tragedia.
En una entrevista exclusiva con el portal árabe de noticias Al-Janadeq, el alto funcionario libanés calificó este tipo de acusaciones de una farsa que busca empeñar la imagen de Hezbolá ante la nación del país árabe.
Asimismo, destacó la necesidad de remitirse a los informes elaborados por investigadores estadounidenses, franceses, alemanes y libaneses en los que todos confirman que Hezbolá no tuvo nada que ver con la explosión.
“Quieren responsabilizar al movimiento por cualquier cosa que salga mal en el país, mientras tratan de socavar al partido y mancillar su imagen. Desde que ocurrió la explosión, han estado afirmando que Hezbolá estaba detrás de ella. Los servicios de inteligencia y los expertos de todo el mundo han venido [a El Líbano], y le han demostrado a cualquiera que Hezbolá no tuvo ningún papel en el incidente”, dijo el sheij Naim Qasem.
De manera igual, manifestó que los opositores al movimiento, al no declarar los hechos, están aprovechando cualquier oportunidad posible para responsabilizar a Hezbolá; sin embargo, aseveró el sheij Qasem, no lograrán vincular a Hezbolá con la explosión. “Tales acusaciones tienen motivaciones políticas”, añadió.
Sheij Qasem señaló que Hezbolá considera innecesario presentar demandas por difamación contra cualquier parte que supuestamente señale al movimiento de Resistencia como responsable de la explosión de Beirut.
La explosión de agosto de 2020 fue causada por la ignición de toneladas de nitrato de amonio altamente explosivo, almacenado en un depósito portuario lleno de otro material peligroso desde 2014.
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